Augusto Zamora R.*
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Me desayuné hace pocos días con una noticia propia de películas de terror. Con miles de accidentes y centenares de inocentes muertos, heridos, lesionados, arruinados...

Preguntaba en una importante agencia automotriz sobre precios y equipamiento y, entre las preguntas hechas, estaba la de cuántos airbags o bolsas de aire traía un automóvil.

La respuesta me dejó mudo: “Los vehículos que vienen a Centroamérica no traen airbags. Esos se ponen a petición del cliente o vienen en vehículos de alta gama”.

EE.UU. aprobó su uso en 1978. La Unión Europea lo hizo obligatorio en 2006. Todos los vehículos, independientemente del precio, deben llevar, al menos, airbags delanteros.

Estudios de seguridad demuestran que los airbags reducen el número de víctimas un 50%, incluyendo muertos y lesionados. ¡50%! Los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en Nicaragua. Los muertos son, en su mayoría, cabezas de familia.

En 2010 acaecieron 23,797 accidentes con 5,120 lesionados y 571 muertos. En 2011 hubo 24,573 accidentes, 5,165 víctimas y 613 muertos. 2012 dejó 26,164 accidentes, 4,830 lesionados y 664 muertos.

La OMS incluye a Nicaragua entre los países pobres con mayores tasas de mortalidad vial. Los costos humanos son terribles. Los económicos, simplemente devastadores.

Según la OMS, los accidentes cuestan a Nicaragua el 1% del PIB. Solo en gastos sanitarios, el Estado gastó, en 2011, 90 millones de dólares

Las cifras son pavorosas. Más que multas y remiendos, urgimos vehículos con airbags. Obligatorios por ley. YA.