•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

2014. Otro año que termina. No se trata precisamente de un año más de una persona sino de un siglo, porque hay personas que traen consigo parte del siglo pasado. 2013 pudiera ser un recuento de las personas fallecidas, y que, en comparación al anterior, el número de muertos sea menor a la cifra de muertos por accidentes de tránsito, asesinatos, etc. de este año.

En el año 2013, a pesar de los funestos pronósticos acerca de un inminente suceso titulado Fin del Mundo, aun con sus dificultades sociales por dictaduras criminales y crisis económicas a causa de los propiciadores de todos los males; se logró de una u otra manera llegar hasta ahora, a pesar de la urgente demanda de una mayoría pobre y explotada por los inconscientes neoexplotadores, quienes están persuadidos que siempre les toca a ellos poseer.

La verdad es que nada ha cambiado. Este año fue corto para algunos corruptos que se pasaron el tiempo asesinando, mintiendo y estafando con los mismos métodos de antes. Claro que, a un avaro y a un asesino no se les hace cambiar jamás. El que antes sobrevivía de sus muertos y de su manera fraudulenta de atesorar, hoy sigue siendo un vividor, pues no se ajusta a los lineamientos que exige el cambio real de socialismo, cristianismo y solidaridad.

Sí, el tiempo es poco para quien causa daños, tanto como para el incesante movimiento inconsciente de personas en bacanales, orgías, fiestas demoniacas y los que no saben la razón de estar vivos o sobrevivientes de una amenaza de aniquilación universal.

Quizás la cantidad de proyectos en perjuicio de la vida sea más que los que la favorecen, ya que, por ejemplo, no conocemos los planes que tienen China e Irán para con los países que consideran sus enemigos.

En lo que respecta a nosotros, probablemente el culpable de los errores de los años recientes no fue el poder en sí, sino la decisión del pueblo de elegir políticamente y sin una valiente, responsable y coherente convicción ideológica, solo por llenar un vacío y remediar de esa manera su necesidad.

Un año es una medida del tiempo que no existe, ya que lo que vale es el amor a Dios y a nuestros semejantes, y es cuando el Creador toma en cuenta la condición y decisión del justo en su espacio, que no es de la persona que viola y trata de someter a los pobres por su interés personal.

Pero gracias a la Primera Dama de la República fue un fin de año entrañable. Paz para los mayores y felicidad a los niños de las radiantes fiestas a la Virgen de Concepción y la Navidad colmada de regalos el 25 de Diciembre, día en que se celebra el Nacimiento de Jesucristo, El Redentor del Mundo.

 

nieressinadapiensas@gmail.com