•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Siempre se ha considerado la eficiencia energética como una opción vital en manos de quienes diseñan políticas públicas. Acabo de leer en un informe sobre Energía lo siguiente: “Países con alto consumo de energía han anunciado nuevas medidas. China tiene como objetivo reducir un 16% la intensidad energética para 2015; EE.UU. adopta nuevas medidas de ahorro en combustible; la UE se compromete a recortar un 20% su demanda energética para 2020; Japón pretende disminuir en 10% el consumo de electricidad de aquí a 2030”.

No es de extrañarnos que, tanto en Nicaragua como en el mundo, se admitan y permitan barreras que obstaculicen la inversión en eficiencia energética, perdiendo de vista que este potencial puede reportar enormes ganancias en términos de seguridad energética, crecimiento económico y protección al medio ambiente.

Los beneficios arriba descritos no surgen por alguna innovación tecnológica extraordinaria o caída del cielo. Lo que se requiere es fomentar una mayor motivación, permitiendo una mejor implementación de medidas de eficiencia energética que sean económicamente atractivas.

Por ello resultó incomprensible cuando se anunció que la jornada laboral de la mayoría de las instituciones de gobierno se reduciría de 7:00 am a 1:00 pm Desde ningún punto de vista se podía valorar esta decisión como una medida de eficiencia energética si evaluamos su impacto en la economía del país.

Hay medidas que se han podido implementar desde hace mucho tiempo en instituciones del Estado y del sector privado, y que son económicamente viables. Ejemplo:

Eliminar el derroche en el uso de la energía eléctrica. Implica regular la iluminación externa que pasa encendida desde el viernes hasta el lunes. Controlar automáticamente el nivel de climatización en los diferentes ambientes. Eliminar fugas de agua y de aire frío. Reemplazar, paulatinamente, el uso de vehículos de gran cilindraje, al menos, en todas las instituciones del Estado.

Árboles de la Vida y Rotondas. Aunque alumbran por la noche, no están diseñados para convertirse en “alumbrado público”. Sugeriría que para ellos utilizaran paneles solares. En muchísimos países del mundo muchos objetos que necesitan energía eléctrica, como los semáforos y torres de alumbrado en parqueos y carreteras se suplen con paneles solares. Además de reducir la demanda en las horas pico, se convertirían en estímulo del uso de fuentes renovables.

Hacer uso de la Tarifa con Horario Estacional. Motivar para que se trabaje eficientemente de las 8:00 am hasta las 5:00 pm, para eliminar las horas extras. Y en caso de necesitarse, que se hagan antes de la hora de entrada. Esta medida beneficia económicamente a la institución, ya que reduce significativamente el pago de la factura, y a la distribuidora, ya que compra menos potencia en las horas pico.

Administrar la Demanda Máxima. Si implementamos esta medida, incidimos directamente en el uso eficiente de la energía eléctrica. Evitamos los picos momentáneos de demanda máxima y el pago por los kilowatts demandados ineficientemente.

 

* Especialista en temas energéticos.

jonarmapa@gmail.com