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Warren Buffett es conocido por su interés en las corporaciones estadounidenses, sobre todo si son de gran envergadura. La sorpresa fue que anunciara su ingreso en el capital de la petrolera Exxon Mobil.

No es casual que Buffett lleve años apostando por el renacimiento energético de Estados Unidos. Tiene en posiciones Conoco Phillips y Suncor y es propietario de la compañía ferroviaria Burlington Northern Santa Fe, con la que controla la infraestructura para exportar petróleo y el gas natural que emerge de los nuevos yacimientos explotados en el interior del país y Canadá.

La maniobra de Buffett refleja o retrata la frenética carrera energética en la que está inmerso Estados Unidos, que tendrá importantes implicaciones para su economía y sus relaciones con el resto del mundo.

Dennis Ross, antiguo negociador para Oriente Medio, recientemente evidenció cómo la autosuficiencia energética puede trastocar el equilibrio de fuerzas en la región. Su temor es que Estados Unidos se repliegue como poder en la zona, al no depender ya del petróleo del Golfo Pérsico. Algo similar observan otros analistas en Venezuela y demás países productores en América Latina.

La Agencia Internacional de la Energía, en uno de sus informes sobre tendencias señala que los efectos de la evolución energética de Estados Unidos se sentirán más allá de Norteamérica y de la industria.

En octubre del 2013, el Departamento de Energía anticipó que Estados Unidos, este año será el principal productor de petróleo y de gas natural del mundo, superando a Rusia y Arabia Saudita.

Ello se explica por la cantidad de hidrocarburos que se están explotando en Texas y Dakota del Norte, incluyendo el gas natural extraído de la roca porosa en algunos Estados de la costa este.

Hace cinco años Estados Unidos producía menos de 20 millones de barriles diarios de petróleo y gas natural, en iguales proporciones. Rusia superaba tal nivel combinando ambas fuentes fósiles, mientras que Arabia Saudita era el mayor productor de crudo. Actualmente la producción total estadounidense ronda los 25 millones de barriles rebasando en el petróleo al país árabe.

La clave del repunte está en las exploraciones del esquisto. Hay una docena de países intentando dar con un modelo viable para explotar el gas natural atrapado en las formaciones rocosas. Pero Estados Unidos indudablemente lleva la delantera, pese a la controversia que genera esta técnica de extracción conocida como fracturación hidráulica (fracking en su término en inglés).

Hoy día representa más del 40% de la producción total de gas natural en Estados Unidos y el 15% en Canadá. Y sería aún mayor, de no ser porque la capacidad de la infraestructura para transportar toda esta energía es limitada.

No obstante, este auge en la explotación de los recursos fósiles no se ve secundado por un incremento de la inversión en las nominadas energías limpias, antes considerado como otro de los componentes clave para abrir el camino hacia la independencia energética.

Al contrario, en el último año cayó un 41%. El gas natural es mucho más barato de extraer y lucrativo para las petroleras. Hace cinco años, era impensable la idea del autoabastecimiento.

Posiblemente, en 2025 Estados Unidos y Canadá se conviertan en exportadores netos de petróleo y gas natural, superando a los países de Oriente Medio. El Departamento de Energía empieza a relajar las restricciones aplicadas a las exportaciones de gas natural. Su proyección para 2018, es ser exportador integral de todas las formas de gas natural.

Con todos estos depósitos disponibles, la atención de Estados Unidos gira claramente hacia Asia. Canadá actúa en sintonía, previendo que su vecino y principal socio comercial al sur del continente norteamericano ya no necesitará tanto de sus recursos energéticos para alimentar su economía. Pero tal ajuste en el equilibro del poder en el mercado energético podría afectar la relación con Europa.

Al producir su propia energía, reduce el desequilibrio en la balanza exterior y la economía se beneficia de la disminución en el precio del combustible que demanda su industria, otorgándole una importante ventaja competitiva.

* Diplomático, jurista y politólogo.