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Durante muchos años se ha discutido sobre el rol que debe desempeñar la universidad como una institución fundamental para el desarrollo de toda sociedad. He aquí algunas ideas que son pertinentes en nuestro contexto para que se actualicen en alguna medida nuestras instituciones de educación superior, en particular, las universidades públicas en el contexto de la globalización.

Para mejorar la educación universitaria deberían ponerse en vigencia algunas normas por las que se rigen universidades de prestigio. En primer lugar, se debiera emplear al educador universitario en base a sus méritos como profesional y su interés por armar a las futuras generaciones de profesionales con las mejores herramientas para que sean competitivos y agentes sociales que puedan dar sus aportes de una forma crítica, constructiva, formativa y sobre todo científica.

Las autoridades universitarias debieran preocuparse por ofrecer cursos de refrescamiento y capacitación de manera permanente, para que los profesores no se limiten a impartir contenidos quizás de poca relevancia o utilidad para los educandos y la sociedad en general. El gobierno y la universidad debieran pagar becas a los profesores más destacados para que se preparen en temas relevantes a nuestro país en universidades del exterior. En fin, las universidades nacionales deben establecer alianzas con otras universidades de prestigio a nivel internacional.

Por otro lado, es importante conocer las necesidades de las diferentes empresas que se involucran en nuevos proyectos que se ejecutan o se ejecutarán en el país. Asimismo, se debe tratar de contratar a profesionales que no solo tengan conocimientos pedagógicos o académicos, sino que tengan experiencia real desde los diferentes sectores de la economía nacional e internacional. Esto implica un incentivo salarial para atraer a profesionales que cuenten con conocimientos y habilidades especializadas, las cuales podrán transmitirse a los alumnos. Esto abonaría a mejorar la calidad de la educación superior.

Asimismo, hay que dar cursos sobre docencia universitaria a los especialistas que no cuentan con muchos conocimientos o experiencias pedagógicas. Las universidades debieran de preocuparse por colocar a las personas más calificadas con la preparación académica de la idoneidad correspondiente en los puestos de dirección. Asimismo, las autoridades de más alto nivel, como líderes, tienen que tomar iniciativas propias para avanzar con una mayor celeridad. Eso no será una tarea fácil, ya que por lo general, las universidades subsidiadas no tienen el mejor nivel de competitividad en el mundo.

Algunos mecanismos burocráticos debieran de eliminarse para dar cabida a aquellos profesionales que desean contribuir con sus conocimientos, al igual que deben darse los incentivos monetarios correspondientes según el grado académico y la experiencia correspondiente.

No puedo dejar de reiterar la importancia de capacitar a los profesores en las TIC y contar con los equipos de computación modernos y bases de datos necesarias, con el fin de que tanto los maestros como los educandos realmente logren ponerse al día, inclusive nuevos métodos de aprendizaje universitario.

El profesional de hoy y mañana debe prepararse con la perspectiva de que será una persona con la flexibilidad mental o plasticidad para adecuarse a los cambios tecnológicos. Por supuesto, que la computación debería impartirse desde la primaria y secundaria, pero es inadmisible que todavía salgan de nuestras aulas universitarias algunos egresados con pocos conocimientos de computación.

No omito mencionar, la necesidad que tiene el profesional de hoy en cuanto al dominio del idioma inglés, en su carrera, para poder tener acceso a información y conocimientos actualizados, los cuales podrán ponerse en práctica en los proyectos personales y de la comunidad. Los proyectos presentados por los estudiantes deben de reunir ciertos estándares internacionales para producir algo de mayor relevancia y contextualizado.

En fin, quizás algunos dirán que eso no es factible a corto plazo por la gran cantidad de debilidades en los subsistemas educativos. No obstante, si se establecen y se cumplen descripciones de las funciones específicas del trabajo de cada miembro de la comunidad universitaria y se establecen criterios de calidad como en universidades competitivas, nuestras universidades desempeñarán un papel más relevante y productivo en el país.

* Escritor bilingüe.

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