Jorge Eduardo Arellano
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La intención educativa de proporcionar Mejor Educación, toca directamente con la transformación curricular, corazón que da sentido al resto de políticas, a la vez que proporciona dinamismo y fuerza al quehacer educativo.

Desde el año 2007, tomando en cuenta que el Currículum con sus contenidos científicos y culturales no es patrimonio del Mined, sino de toda la sociedad, fue meritorio realizar una Consulta Nacional a distintos actores sociales, no sólo internos, sino también externos al aparato educativo.

De esta manera se patentizaba la idea de que la educación es una tarea intersectorial y que en la medida que se logre este objetivo, también se construye a sí misma, superando con creces las fronteras interioristas que ha acostumbrado a no traspasar. Al lograrlo, la educación, el Currículum se trascienden a sí mismos, logrando la integralidad sistémica que requiere la educación.

Esta compleja tarea de consulta a sectores muy dispares y con intereses diversos, ha proporcionado una riqueza y legitimidad nunca vistas en el aparato educativo. Es así que el Currículum cumple efectivamente su misión de responder a la cultura heredada y a la cultura que se construye desde la diversidad multicultural del país. La sistematización de resultados de esta consulta, aún con los problemas y vacíos metodológicos que se han encontrado en el camino, proporcionan el referente obligado para el nuevo diseño curricular. El eslabón más débil en este proceso posiblemente ha sido el hecho de no contar con una evaluación de la experiencia desarrollado en la transformación curricular emprendida a partir del año 2000, la que se venía sometiendo a experimentación en un conjunto de centros de Primaria y Secundaria en los últimos años. Si bien la gran consulta popular amplía notablemente el radio de acción del Currículum, también es cierto que, al no contar con evaluaciones o resultados empíricos de este proceso de validación del Currículum anterior, se ha corrido el riesgo de no extraer lecciones aprendidas que posibiliten retomar las mejores prácticas en el nuevo Currículum.

En lo que va de este año, un equipo multidisciplinario e intersectorial ha venido dando forma al nuevo Currículum. En él adquieren mucha fuerza una mejor articulación y puesta al día de las diversas áreas disciplinares, así como un acervo de ejes transversales que en conjunto articulan la educación en Cultura de Paz y Desarrollo Humano. Este significativo avance, no obstante, se deberá lograr materializar en las aulas, lo que supondrá, por parte del personal docente, claro conocimiento y asunción práctica de las actitudes que estas nuevas sensibilidades educativas requieren para ponerlas en práctica.

Paralelamente a este proceso de diseño curricular, un equipo de autores nacionales de libros de texto para primaria han venido preparando los textos y complejos didácticos. Esta tarea, harto compleja, lo ha sido aún más por cuanto elaborarlos a la par del diseño curricular puede resultar contraproducente, a menos que autores y equipos técnicos de diseño curricular mantengan estrecha comunicación y retroalimentación crítica constantes.

La aplicación de este nuevo currículum al terreno de todos los núcleos educativos para el año que se avecina, es una tarea atrevida y gigantesca, tomando en cuenta que es preciso cuidar, con mucho esmero, que el currículum diseñado no sea distorsionado en el proceso de aplicación. Las investigaciones curriculares ponen de manifiesto que, en este proceso de despliegue curricular, se dan distintos niveles de debilitamiento y distorsión de las intenciones curriculares, en sus diversos escalones de recorrido: currículum diseñado por los técnicos, currículum expuesto al profesorado, currículum moldeado-interpretado por los profesores, currículum llevado a cabo en la planificación didáctica, currículum llevado a la práctica del aula por el maestro, currículum interpretado por los alumnos en su aprendizaje, currículum evaluado. Como puede verse, es preciso tener mucho celo y cuidado para que en esta escalera de despliegue curricular, las intenciones que se han plasmado en el diseño oficial sean las que se lleven al aula.

En estos momentos en que el Mined elabora una estrategia para llevar este currículum a la práctica, son varios los aspectos que se deben cuidar: a) La preparación del personal formador, b) la preparación docente, d) la organización para hacerlo posible, e) los espacios de formación y difusión del nuevo Currículum, f) la gestión del Currículum en el núcleo educativo, y g) el soporte didáctico y bibliográfico básico.

Por la relevancia que tiene la preparación del personal técnico y del profesorado en este proceso, es necesario prever con sumo cuidado aquellos aspectos que han sido históricamente descuidados o abordados de forma inadecuada. En primer lugar, los maestros rechazan una “capacitación que sea más de lo mismo”. Se ha capacitado orientando e informando, pero no formando para el cambio, a partir de la reflexión crítica sobre la práctica. Ello requiere de una preparación previa sólida del personal técnico del grupo matriz especializado del nivel central, de manera que al preparar al personal técnico de las regiones, se logre un excelente nivel de concertación en la comprensión de los significados del nuevo currículum, a la vez que la preparación de los maestros tenga un carácter más práctico y aplicativo que teórico. Es importante tomar en cuenta que, el proceso de cambio del profesorado es complejo y sobre él actúa una cadena de obstáculos epistemológicos que dificultan el cambio, por lo que es necesario que la preparación docente llegue a actuar certeramente sobre tales obstáculos. No hacerlo supondría que después de tanto esfuerzo y recursos invertidos, al final sus resultados no ingresen al aula de clase.


*IDEUCA