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Esta Alianza propone un escenario de conspiración, especulación y desconfiguración de la actual coyuntura geopolítica independentista y latinoamericanista, que se enfrenta al colonialismo, a la explotación arbitraria y corporativa de los recursos nacionales, a favor de los núcleos de poder tanto de Washington como de Europa.

El inicio del siglo veintiuno lo han asaltado los países del Alba, Celac y Petrocaribe (latinoamericanos y del Caribe); período donde se derrumbó el sistema financiero mundial, cuando la OEA se quitó la máscara, cuando la ONU y la OTAN hacen sus papeles de intervención en el mundo a favor de los intereses corporativos y de grandes capitales, dirigidos por el Tío Sam.

No será ni fácil ni posible que la Alianza del Pacífico, conjunto de corporaciones trasnochadas y obsesivas por mantener endeudados a los países, que ya han encontrado la senda de la independencia económica y política, lleve a nuestras circunstancias apremiantes de solidaridad a derrocarlas, dominarlas, socavarlas, pero menos borrarlas, como muchos hechos históricos de soberanía de nuestros pueblos en permanente resistencia, so pretexto de la seguridad nacional “imperial”.

La fortaleza y autodeterminación de los pueblos de nuestra América no podrá ser socavada con recetas especuladoras, a no ser con una invasión armada a gran escala —la cual siempre han estado dispuestos los amos de la guerra del Pentágono—, que traerían a recuerdo las pestes bubónicas europeas y pestes traídas a nuestros pueblos originarios.

Ahora esa peste capitalista, de síntomas derivados de los sajones, es en sí la causa de las catástrofes de la modernidad, contemporáneas y posmodernas, que siguen apuntando a la explotación de los más débiles, definidos y posicionados a la fuerza, para servirle al sistema más oprobioso que ha conocido la humanidad.

La Alianza del Pacífico pretende ser una opción de comercio a gran escala, nada más cínico, falso y conspirador, por cuanto estos países no presentan los intereses coloniales, imperialistas, que ya muchos mandatarios, políticos e intelectuales han externado sus criterios objetivos, de la víspera del presente proyecto, otro más diseñado, implementado, evaluado y ejecutado desde la matriz de siempre, Norteamérica, que al verse fundido en la lava de la especulación inhumana, que como todo adicto, no le bastase el dominio sobre el Atlántico, con arrogancia del tirano, va tejiendo sus pretensiones geopolíticas, de dominio del Pacífico, para enfrentar el auge de China, Rusia o el BRIC, en sí.

 

*Abogado, humanista.