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En Nicaragua ya es tradición reformar algunas leyes, con el único objetivo de acumular mayores recursos para atenuar un problema que los sujetos del derecho en su mayoría no han provocado; pero se asume tienen que pagar aunque de más. Desde hace muchos años ha venido desarrollándose una teoría moderna que tiene relación con la prevención y reparación de los riesgos que puedan provenir del trabajo, es lo que se llama “seguridad social.”

La definición más popular de la cuestión social es la del sociólogo italiano Olgiati, quien escribió que seguridad social es “el conjunto de males que actualmente reinan respecto al trabajo de los cuales, deseamos saber las causas y buscar los remedios”. Esta definición puede aplicarse a diversas épocas desde el principio del siglo pasado, cuando se inició el proceso de desaparición de los gremios.

Las teorías sociales han sido clasificadas de distintas maneras y ello sucede porque, a pesar de ser antagónicas, parten de los mismos principios. Por ejemplo, el socialismo y la doctrina de la iglesia católica; ambas han sido inspiradas por un mismo filósofo, aun cuando las conclusiones son diferentes.

Por su objeto, las doctrinas sociales podemos clasificarlas en: Individualistas o liberales. Esta indica que el mejor gobierno es el que menos gobierna para hacer más fácil la competencia, sin trabas entre los individuos; socialistas (clasistas), las que reflexionan que el mejor gobierno es el que más gobierna, porque su objetivo es mantener a los ricos en su estatus (riqueza) y a los pobres en su pobreza. Ahora veamos, cristianismo social; la que pregona la aplicación de la norma de la moral cristiana a los actuales problemas.

Y otras tendencias. Aquí tenemos una de las más incidentes; el anarquismo, que pregona que el mejor gobierno es quien no gobierna, que se elimina a sí mismo y permite a los individuos moralmente competentes y autosuficientes logren por sí mismos la armonía que persiguen. Hago esta reflexión pues los gobiernos son los que tienen mayor o menor injerencia en los individuos de la sociedad que rigen.

Tenemos crisis referente a la seguridad social en el país; pero es crisis silenciosa, porque no se manifiesta acción alguna para aceptarla. Es ahí donde también inicia la crisis de valores en todos los niveles. Esto tiene sus orígenes sobre todo en la formación generacional, pues el proceso formativo (educativo) asegura las acciones del futuro. ¿Por qué hablo de crisis? Sencillo, porque el derecho va siempre detrás del hecho; primero es el hecho y después el derecho. De esta forma queda regulado jurídicamente el hecho.

Pero, ¿observamos esta lógica en nuestro entorno social? Por eso me referí anteriormente al proceso de desaparición de los gremios, porque actualmente estos tienen otra visión. También he planteado sobre la acumulación de recursos, cuando el sistema de seguridad social cae en crisis sobre quiénes son los que pagan.

Otra pregunta, ¿por qué no revisamos en este país la ampliación de coberturas de la seguridad social? Porque los nuevos hechos crean necesidades a los trabajadores y merecen ser regulados para que la acción en este campo tenga fundamento jurídico.

En otro plano, el empleador se ve complacido cuando el Estado interviene en el trabajo, debido a que es preferible contener a los obreros dentro del derecho, que fuera de él. Bajo esa premisa se firman acuerdos que no son malos, pero desde mi óptica generan crisis. Sobre todo, cuando lejos de su responsabilidad, el empleador hace creer que ha sido la solución al problema de la seguridad social.

Digo esto por lo siguiente: el sector empresarial habla de asumir una parte del incremento de la contribución especial, tratando de confundir a la sociedad porque, cual sea el valor que asuman, lo van a deducir como gastos operativos de la declaración del “Impuesto sobre la Renta”. Entonces se nota como que asumen el pago y después lo restan, trasladan el efecto del incremento de la contribución especial al régimen tributario del país.

Esto me lleva a preguntarme, ¿habrá una consecuencia en la recaudación? Al final, ¿quiénes son los que asumen el incremento en el pago? Pregunto esto porque la recaudación sirve para otorgar una contraprestación a la sociedad. La administración de la seguridad social es una tarea de todos, pero asumiendo las responsabilidades inherentes a una estructura de valores que busque el desarrollo social. Frente a estas necesidades, ¿cuál debe ser nuestra actitud?