•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) instauró desde 1971, el 21 de marzo como Día Mundial Forestal, en homenaje a ser el primer día de otoño del hemisferio sur y el primer día primaveral del hemisferio norte.

El Día Mundial Forestal está dedicado a destacar la importancia de los recursos forestales, que contribuyen al desarrollo de todas las especies, incluido el ser humano, que es el principal responsable del recurso, al ser el hombre dueño del conocimiento para gestionarlo en beneficio propio.

El conocimiento moderno, adquirido y generado por años, en parte se lo debemos al árbol, ya que lo hemos obtenido por medio de la escritura y la lectura, no podemos desvincular el recurso forestal del conocimiento, basta recordar la pizarra y el lápiz de madera de mis primeras letras, el catecismo infantil por el que llegué a la Biblia, los manuales de leyes ambientales bajo los que encontré mi vocación profesional, todos hechos de papel, cuya materia prima proviene del recurso forestal --nos remitimos a la prueba--, la mayoría que lean esta nota lo harán a través de material impreso fabricado de resina vegetal.

En el transcurso de nuestra vida, es seguro que siempre dependemos del recurso forestal desde el inicio hasta el último momento, solo es cuestión de reflexionar que venimos del polvo al mundo, nos acurrucan en una cuna de madera y nos convertimos en polvo en un ataúd de madera una vez que trascendemos nuestra existencia.

Nicaragua, país de vocación forestal, hasta hace poco “contaba con más de tres millones de hectáreas de cubierta forestal (casi totalmente constituida por bosques naturales), sobre todo de maderas duras tropicales y manglares”.

Como esfuerzo de educación ambiental y como expresión de voluntad política del gobierno, se lanzó en el 2013 la Cruzada Nacional de Reforestación, para desarrollar acciones de recolección de semillas, establecimiento de viveros y siembra de 11 millones 74 mil árboles maderables y frutales en más de 15 mil hectáreas.

En unas comunidades del norte de Nicaragua el desarrollo de la Cruzada de Reforestación se conjuga con un fenómeno forestal vinculado a plagas o enfermedades forestales.

Es notorio por un lado, el gran entusiasmo de la comunidad educativa de las escuelas rurales, que junto a los técnicos de Inafor, organizan la creación de viveros forestales para que cada niño plante un árbol con su nombre y lo cuide hasta que culminen sus estudios en el centro escolar.

Al mismo tiempo, también se observa en los bosques adyacentes a las comunidades donde están ubicadas estas escuelas, una rara afectación a los árboles provocada por un fenómeno desconocido por los pobladores del lugar, esta enfermedad o plaga poco a poco está dañando gran cantidad de árboles.

La infección no solo causa daño al pino sino a varias especies por igual, se descarta por lo anterior que sea “el gorgojo descortezador o gorgojo de la corteza del pino, del género Dendroctonus (Coleoptera: Scolytidae) que es la plaga forestal más destructora de la región para los pinares nativos”, al que se le atribuye la destrucción de extensiones de pinares segovianos en la década pasada.

El fenómeno es desconocido, como desconocido su futuro impacto en el medio ambiente y forestal, por lo que amerita atención de expertos para darle seguimiento, ya que tal vez no sea causa de alarma al ser posiblemente parte de un ciclo natural o, en caso contrario, sea una plaga de insectos o enfermedades que estén vinculados a la roya del café u otra afectación al bosque que no es tradicional en la zona, producto del cambio climático.

En los últimos años, los brotes de plagas de insectos y enfermedades se han intensificado en todo el mundo, causando daños importantes a los ecosistemas forestales. En los países en desarrollo no se recoge mucha información sobre el alcance y la gravedad de los brotes de plagas y enfermedades forestales y sobre el daño ambiental y económico que ocasionan, por ello es complejo poseer formas de alerta temprana ante cualquier señal de infección.

En el Día Mundial Forestal, es digno recordar, que la gestión del recurso forestal al igual que todos, estamos en la etapa de adaptación ante el cambio climático, dicha adaptación demandará mayores esfuerzos presupuestarios y elevamiento de capacidades a los entes a cargo de la gestión forestal, tanto las científicas, como las institucionales y las vinculadas al protagonismo comunitario.

 

(* ) Catedrático