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Fue Jaime Incer quien le informó en diciembre de 1996 al hoy diputado Pedro Joaquín Chamorro Barrios, la existencia del texto de Mark Twain (1835-1910) sobre Nicaragua, publicado en el Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación (núm. 51, enero-febrero, 1983). Además de este órgano de la biblioteca del BCN, que edito desde julio de 1964, otra publicación difundió esas famosas páginas: El Pez y la Serpiente (núm. 29, invierno, 1983), dirigido por Pablo Antonio Cuadra. Por tanto, el diputado Chamorro Barrios no fue su gestor, como lo señala en la página de opinión de otro diario el pasado sábado 29 de marzo.

En realidad, le correspondió a José Coronel Urtecho, en el capítulo II de su ‘Rápido tránsito’ (1953), descubrir la presencia del gran norteamericano entre nosotros y a Luciano Cuadra, haber obtenido el libro donde se incluyeron las impresiones de Mark Twain “Divertido resbalón a través de Nicaragua”, traducidas al español –gracias a mi sugerencia– por el mismo Luciano. Dicho libro, ‘Travels with Mr. Brown’, lo compilaron y editaron los académicos Franklin Parker y G. Ezra Dane en New York, Alfred A. Knopf, 1940.

Pero el diputado Chamorro Barrios, debido a su flaca memoria, lo olvida. No recuerda que yo le facilité ese libro –a solicitud suya– para que reprodujera sus ilustraciones. Así lo hizo en el suplemento especial de La Prensa, tamaño tabloide, del 2 de enero de 1997 (“La ruta del Tránsito vista por Mark Twain”). Tampoco recuerda la introducción histórica a ese suplemento, elaborada por mí, también a solicitud suya.

Con las anteriores líneas aclaratorias, no pretendo convertirme, como el diputado, en el único difusor del recorrido que el joven de 31 años, que era entonces Samuel Clemens (aún sin publicar texto alguno) hizo de San Juan del Sur, a partir del 30 de noviembre de 1866, hasta el pequeño embarcadero de La Virgen, y luego –surcando el Gran Lago– a San Carlos primero, y luego, a través del Río San Juan, al puerto y bahía de San Juan del Norte en el Caribe.

Sin embargo, el diputado Chamorro Barrios, desconoce supinamente los siguientes artículos del suscrito sobre la materia que nos atañe: “La Ruta del Oro vista por Mark Twain” (Turismo en Nicaragua/Órgano Informativo del Instituto de Turismo de Nicaragua, año V, núm. 2, mayo-agosto 1989); nota sobre el “Divertido resbalón a través de Nicaragua” (Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, núm. 57, noviembre, 2003) e introducción al mismo texto en el volumen Nicaragua en el siglo XIX/Testimonios de funcionarios, diplomáticos y viajeros (Managua, Colección Cultural de Centroamerica, Fundación Uno, 2005).

Todo ello, lo ignora el diputado, quien se reserva para sí el mérito difusor de Mark Twain, minimizando la publicación pionera del Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación: un número cimero consagrado a la Costa Atlántica de Nicaragua; y despreciando a su padre, autor en ese número de los trabajos “Esplendor y muerte de San Juan del Norte” y “Excursión al Río Coco y Cabo Gracias a Dios”.

Por otro parte, el diputado Chamorro Barrios considera a Mark Twain un “turista sin cámara”. Pero este concepto supone un ocio que el futuro escritor no poseía; sencillamente, fue uno de los últimos viajeros que por necesidad atravesaron nuestra histórica Ruta del Tránsito que comunicaba New York en el Atlántico con San Francisco en el Pacífico y viceversa.

En conclusión, solo espero que el diputado sea fiel a la verdad y la justicia, no volviendo a adjudicarse exclusivamente el conocimiento de Mark Twain en Nicaragua.