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El MRS nació pocos años después del derrumbe del campo socialista y la primera derrota electoral del FSLN, y lo hizo asumiendo las posiciones que en ese momento estaban de moda: negando la vigencia del socialismo y el antiimperialismo, condenando la lucha popular. Esto no significa que todos los que crearon el MRS optaran por estas posiciones, pues hubo quienes pensaron que en aquel momento la contradicción principal en el sandinismo no era ideológica, sino entre verticalismo y democracia, y creyeron que esta última estaba siendo defendida en el sandinismo por esa agrupación política.

Cada vez que un oportunista quiere sumar gente a sus filas, lo hace diciendo que el pleito no es entre buenos y malos, sino entre bonitos y feos. Es lo que pretende el líder advenedizo del MRS, Edmundo Jarquín, cuando niega que haya lucha entre revolución y contrarrevolución, entre pobres y ricos. Esa lucha está planteada siempre, y es la esencia de la lucha revolucionaria; y más que entre pobres y ricos, es entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores.

El MRS primero condenó el pacto entre el FSLN y el PLC, y después se alió con el FSLN; al surgir la candidatura de Herty Lewites y con ella el Movimiento por el Rescate del Sandinismo, el MRS se sumó a ellos y fue esta candidatura lanzada por esa nueva disidencia sandinista que no estaba en el MRS la que dijo levántate y anda al cadáver político que siempre fue ese partido.

Incluso fue Herty Lewites, quien no era del MRS, el que reintegró a Mundo Jarquín a la política criolla, escogiéndolo como compañero de fórmula. Después de haber condenado el pacto y aliarse con una de las partes del mismo, al perder su personería jurídica por no cumplir los requisitos de ley el MRS terminó cavando su propia sepultura --de donde la candidatura de Herty Lewites lo había sacado--, al llamar a votar por los candidatos de Arnoldo Alemán, que es precisamente con quien acusaba al FSLN de haber pactado.

No viene al caso qué tan correctos o convenientes hayan sido esos acuerdos, porque en todo caso, es muy diferente que dos adversarios se pongan de acuerdo en algo que cada uno de ellos considera beneficioso (lo cuestionable no puede ser este hecho en sí, sino en todo caso, su contenido), y otra cosa es que esos adversarios anden juntos con las mismas banderas y consignas, y por último hasta con los mismos candidatos; lo primero es lo que hizo el FSLN, y si hacer eso es condenable, mucho más tendría que ser lo segundo, o sea, lo que hicieron quienes condenaron al FSLN por lo primero: los autollamados renovadores.

Eso tiene un nombre: incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace, que es otra acusación que el MRS hace al FSLN. El colmo es que alguien como Edmundo Jarquín, que nunca ha sido ni será de izquierda, quiere dar lecciones al Comandante Daniel Ortega sobre qué es ser de izquierda. Ahora resulta que ser de izquierda es no meterse a problemas con la derecha y el imperialismo, porque las consecuencias las pagan los pobres. ¿Y quién paga las consecuencias de la globalización neoliberal que como buen funcionario del BID promueve Edmundo Jarquín? ¿Quién ha pagado y sigue pagando las consecuencias del saqueo de nuestros pueblos a manos de las que ahora y gracias a eso son las potencias económicas del mundo?
Los pobres son aquellos que como dijo un sabio no tienen nada que perder con una revolución, excepto sus cadenas. Los que tienen mucho que perder son los señores del sistema y sus sirvientes que no quieren cambiarlo, y por eso no quieren reformas constitucionales; porque si el pueblo manda, a ellos se les arruina el negocio en que han convertido la política.

Específicamente para Mundo Jarquín la política es un hobby que practica como una distracción cada vez que viene de visita a Nicaragua, país que es para él lo mismo que para cualquier otro turista. Por eso anda tan enredado y ha olvidado que éstas son elecciones municipales, no nacionales. Y los candidatos de Arnoldo Alemán y el MRS tampoco parecen saberlo, siendo el caso más patético Managua, donde su candidato a alcalde no tiene planes para la Alcaldía porque sencillamente no quiere ese cargo, sino el de Presidente de la República. Sin embargo, la victoria de los candidatos del FSLN en estas elecciones municipales fortalecerá el proyecto revolucionario en marcha con sus programas en beneficio de los pobres.

Dice don Mundo que el FSLN no es el partido de los pobres porque en él hay ricos, y porque muchos pobres votan contra el sandinismo. Pero no dice que la inmensa mayoría de los ricos están contra el FSLN igual que él, que se dice defensor de los pobres, aunque haya unos cuantos ricos, pero muy pocos, que votan por el FSLN o pertenecen a él.

En cuanto a los pobres, si todos fueran sandinistas ya no habría necesidad de hacer la revolución, porque ésta se hace casualmente para que los pobres tomen conciencia de sus intereses de clase. Si los pobres tuvieran conciencia de clase sólo por ser pobres el capitalismo no duraría ni un día.

Agrega Jarquín que el gobierno de Nicaragua no es de izquierda porque a dos años de haberse instalado hay más pobres. Y en los ochenta, cuando el amigo de los pobres, don Mundo Jarquín, era alto funcionario en el gobierno sandinista, ¿no había pobres acaso? Uno de los más repugnantes actos de oportunismo de la disidencia sandinista en estos tiempos ha sido su pretensión de achacar al gobierno actual la culpa de las consecuencia en Nicaragua de la crisis económica mundial, que entre otras cosas se expresa en el alza de los precios de los alimentos a causa de su criminal transformación en combustible para vehículos, por decisión del Gobierno norteamericano que coincide con ellos --qué casualidad-- en no querer que los candidatos del FSLN ganen las elecciones; por eso el Poder Ciudadano está distribuyendo productos alimenticios a precio justo en todo el país. ¿Y eso a quién beneficia? ¿Y el Bono Productivo, y la Usura Cero, y el crédito a los pequeños productores, y las pensiones a las madres y lisiados, que tanto critican a coro don Mundo y su candidato, el político banquero? ¿Y el aumento del salario mínimo, y las calles y casas para el pueblo, y la Operación Milagro, y la campaña de alfabetización, y la salud y educación gratuitas, y los exámenes de hemodiálisis, y las tomografías, y la atención en el hospital cardiológico, todo eso a quién beneficia? ¿Y qué hicieron desde el gobierno por los pobres los politiqueros de la derecha a los que ahora apoya Mundo Jarquín? ¿Qué hizo el político banquero, candidato de Jarquín, cuando fue un alto funcionario en dos de las administraciones anteriores, aparte de saquear las arcas del Estado con el truco de los Cenis? La Revolución es entregar el poder al pueblo, democratizar la economía, promover políticas sociales que lo beneficien, ser parte del proceso de unidad indoamericana como alternativa frente a la globalización imperialista; y es eso lo que está haciendo el FSLN desde el gobierno. Estos no son mitos; son realidades.