Jorge Eduardo Arellano
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Existe consenso en la comunidad científica de que el calentamiento global es real, y que la actividad humana es la causa principal del cambio en la temperatura del planeta. Los grupos interesados en mantener el estado actual de cosas, buscan engañar y confundir a la opinión pública sobre el tema. Tratan de evitar que los gobiernos restrinjan las emisiones de gases invernadero.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático está dando a conocer su quinta evaluación. Son los estudios más completos sobre el tema y están en el portal del IPCC. El informe ocurre en medio de un debate sobre la relación entre gases invernadero y cambio climático. En los últimos 15 años, el aumento de temperatura del planeta ha sido más lento de lo pronosticado. Para los que rechazan la evidencia del calentamiento global, este freno en el termómetro es la negación de todo lo dicho sobre cambio climático.

¿Cuáles son las implicaciones de esta pausa? Primero, es importante insistir que en los últimos tres lustros, la temperatura de superficie a nivel global no ha dejado de aumentar, pero a ritmo más lento. Entre 1998 y 2013, la temperatura aumentó 0.04 grados centígrados por década, en lugar del crecimiento de 0.18 de los 90. Sorprendente si consideramos que las emisiones de gases invernadero mantuvieron su tasa de crecimiento ininterrumpida. Lo que sugiere que no hay vínculo entre gases invernadero y aumento de la temperatura. Los escépticos del cambio climático, comenzaron a utilizar esta pausa en el crecimiento como prueba de la incompetencia de los climatólogos.

Pero si encontraron consuelo en que el aumento de temperatura fue más lento, existen varias explicaciones sobre este fenómeno, y ninguna pone en entredicho la relación entre emisiones de gases invernadero y calentamiento global. Explicaciones relacionadas con aspectos metodológicos en las mediciones del cambio de temperaturas. Los sistemas de recopilación de datos, no tomaron en cuenta lo que sucede en el Ártico que experimenta un calentamiento más rápido si se le compara con los demás.

Un estudio incorpora estos datos, reunidos mediante observaciones satelitales y corrige la omisión. Al tomarlos, en cuenta el aumento de temperatura es de 0.12 grados. Además las temperaturas promedio de superficie no son el único indicador para medir el cambio climático. Durante esos años crecieron el número de días de mucho calor, así como las temporadas de calor más largas.

Otros hacen hincapié en que una buena parte del calor que llega a la superficie es absorbida por los océanos. El Pacífico desempeña un papel importante. Los vientos dominantes en él, han afectado su circulación y su capacidad para absorber calor. Soplan con dirección oeste en las latitudes tropicales y empujan el agua superficial hacia el este. Simultáneamente, jalan aguas más frías de las profundidades del océano hacia la superficie en su zona central, con lo que las temperaturas promedio se reducen en zonas muy grandes del océano. Parte de la capa de agua más caliente se sumerge secuestrando calor y manteniéndola en las profundidades oceánicas. Cuando se acaben esos vientos la circulación se normalizará y terminará el enfriamiento.

Otro factor que permite explicar la pausa en el aumento de temperatura es la actividad volcánica, que inyecta ceniza en la atmósfera bloqueando la luz del sol. Los modelos matemáticos de simulación permiten integrar los datos que explican la variabilidad en el cambio climático y en especial la pausa. La gran mayoría de los climatólogos espera que el aumento de temperaturas siga su ritmo.