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Los medios de comunicación se han convertido una vez más en el actor clave que podrían demostrar si existe o no ese “gigantesco fraude electoral” denunciando por el Partido Liberal Constitucionalista. Esta denuncia política ha obligado a que los principales medios continúen centrando sus espacios en el tema electoral. En ese sentido, la pregunta obligada es: ¿los medios han demostrado ese fraude electoral que alega el candidato del PLC, Eduardo Montealegre? En un primer momento la respuesta sería negativa, puesto que los medios han concentrado sus esfuerzos en un periodismo de declaraciones. Por otro lado, esto sugiere la necesidad de un periodismo investigativo, el cual resultaría saludable para la propia credibilidad del CSE y para evitar que se agudicen los niveles de polarización en el país.

El periodismo de declaraciones fue notorio durante la campaña electoral con los amplios espacios dedicados a aquellas voces --Ética y Transparencia, Ipade, Iglesias, CPDH, Cenidh, Cosep, Amcham, Coordinadora Civil, MRS y PLC-- críticas del proceso electoral. El único trabajo investigativo sobre los “nubarrones” del proceso electoral fue del periodística de Octavio Enríquez, sobre el caso del Cedulazo de la FARC.

Luego de las elecciones municipales, los medios han vuelto a fijar su agenda en los resultados de las elecciones, pero rayando siempre en un periodismo de declaraciones --cuyos actores son los mismos: empresa privada, iglesias, ONG, partidos políticos, que tratan de alegar que hubo fraude electoral--, sobre todo la televisión, pero que hasta el momento el resultado de este tipo de periodismo solo ha logrado crear un clima de fraude electoral, ejercer presión sobre las autoridades del CSE y polarizar a la sociedad.

Recordemos que ante esta demanda política, los medios no están al margen. Considerar lo contrario, no sería razonable. Lo grave aún es que sus editoriales no guardan distancia de su política informativa. Recordemos que los medios también son un poder político y que juzgarlos solo como fiscalizadores sería ver la historia a media.

En medio de esta lucha de poder, los medios también le han dado una cuota de confianza a la posición de Arnoldo Alemán sobre los resultados electorales. El líder liberal del PLC, como político aventajado sabe que éste es su momento de oro para salir de la crisis de credibilidad, ante los medios, sector privado, iglesias y comunidad internacional. Apropósito de esta posición “patriótica” del líder liberal surge otra pregunta, que los medios en su momento tendrán que poner en perspectiva: ¿Alemán realmente ha roto su pacto con Daniel Ortega?
Por otro lado, los medios oficialistas también no han desaprovechado el momento para explotar su lenguaje cargado de adjetivos contra los “medios de derecha”, llamado de esa forma por los analistas de tendencia oficial para tratar de dividir la opinión pública sobre el tema electoral.

También el periodismo de declaraciones, ha dado como resultado una saturación discursiva --por eso no debe extrañarse también ver en los próximos días al comandante Humberto Ortega Saavedra sumarse a este mismo discurso--, pero ha mostrado poca evidencia sobre ese fraude electoral. En ese sentido, así como los medios han puesto en escena algunos indicios de fraude electoral y han presionado a las autoridades del CSE para que expliquen el mismo, a través del periodismo de declaraciones, también deberían hacer un esfuerzo por investigar a fondo y demostrar si existe o no fraude electoral.

Al final, también es saludable para la propia democracia del país que los medios argumenten ese fraude electoral denunciado por el partido de oposición. También podríamos decir que los resultados independientemente a quién favorezcan, a través de una voz imparcial, como es considerado el periodismo investigativo, serían más aceptados por los líderes políticos y se reducirían los brotes de violencia como ha sucedido hasta ahora.

En Nicaragua en estos momentos, así como la institución electoral se debate su credibilidad en la sociedad, igual los medios tienen el desafío de demostrar que continúan siendo el cuarto poder y no el segundo, a merced de los grupos de poderes. ¡Ojalá prevalezca el primer modelo del periodismo¡

*Analista de medios de comunicación.

Adrian090981@hotmail.com