•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • EFE

María Eva Duarte de Perón (Junín o Los Toldos, Buenos Aires, 7 de mayo de 1919, Buenos Aires, 26 de julio de 1952), también conocida como Eva Perón o Evita, fue una actriz y política argentina. Aunque existen discrepancias respecto a su fecha de nacimiento, actualmente, se acepta casi unánimemente que nació el 7 de mayo de 1919. Vivió en el campo hasta 1926, fecha en la que el padre falleció y la familia quedó a su suerte. Estas circunstancias de su niñez, en las condiciones de discriminación de los primeros años del siglo XX, la marcaron profundamente.

En 1944 conoció a Juan Domingo Perón, entonces secretario de Estado del gobierno de facto, en un acto de recaudación de fondos para las víctimas del terremoto de San Juan. En 1945 contrajeron nupcias, convirtiéndose en primera dama al asumir aquel la Presidencia en 1946.  

Ya casada con él, participó activamente en la campaña electoral de su marido para las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946, siendo la primera mujer argentina en hacerlo.

Aquello fue una novedad en la historia política argentina. Por entonces, las mujeres carecían de derechos políticos, cuyo reconocimiento fue reclamado sin éxito por grupos feministas desde inicios del pasado siglo. Las esposas de los candidatos tenían una presencia pública restringida. La dominante cultura machista consideraba una falta de feminidad que una mujer opinara de política.

Uno de sus mayores logros fue el haber obtenido la sanción de la ley de sufragio femenino en 1947. Posteriormente luchó por la equidad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida, recogida en el artículo 39 de la Constitución de 1949. En ese mismo año, fundó el Partido Peronista femenino, el que presidió hasta su deceso.

En 1951, para las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero la propuso como candidata a vicepresidenta, sin embargo, ella renunció al cargo el 31 de agosto, presionada por las luchas intestinas en el peronismo y la sociedad ante su inminente ascenso a vicepresidenta.

Escribió dos libros, La razón de mi vida  (1951) y Mi mensaje  (1952) y recibió numerosos honores. Breve como apasionante, la vida de Eva Perón ha inspirado numerosas películas, musicales, obras teatrales, novelas y composiciones musicales.

El 24 de febrero de 1946 se celebraron las elecciones, triunfando la fórmula Perón-Quijano con un 54% de los votos. Evita --de 26 años de edad-- pronunció su primer discurso político en un acto organizado para agradecer a las mujeres su apoyo a la candidatura de Perón.

En tal oportunidad, acotó que: “la mujer argentina ha superado el período de las tutorías civiles, debe afirmar su acción y votar, una exigencia devenida de la transformación del concepto de mujer que incrementa el número de sus deberes sin pedir el mínimo de sus derechos”.

Existe un reconocimiento unánime en la historia argentina sobre el rol decisivo de Evita para lograr la igualdad de derechos políticos y civiles entre hombres y mujeres. Durante su gira europea precisó su punto de vista frente a esta temática: “Este siglo no pasará a la historia con el nombre de siglo de la desintegración atómica, sino con otro nombre mucho más significativo: siglo del feminismo victorioso”.

Muchas personas nacidas con posterioridad a su muerte le atribuyen un carácter revolucionario, y la han asociado con el Che Guevara en una relación simbólica incentivada por la circunstancia de haber muerto ambos a temprana edad.

A 62 años de su muerte, Evita, como el pueblo la bautizó, se proyecta como una figura que rompió todos los esquemas históricos definiendo una modalidad política nunca vista hasta entonces. Defendió como nadie antes, los derechos de las mujeres, alcanzando la victoria del feminismo en el plano cívico-político. Adorada y a la vez odiada por millones de argentinos, lo que esta mujer jamás provocó fue la indiferencia.