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Se habla bastante en la actualidad de impactos diversos de la construcción del canal interoceánico.

También la Salud Pública debe ser un punto relevante a considerar, tanto en su fase de construcción como de funcionamiento. La cantidad de personas que participarán en su construcción, las condiciones de infraestructura para su albergue, el abastecimiento de agua para consumo, la eliminación de excretas y basura, el saneamiento básico general, la transmisibilidad de enfermedades contagiosas, entre otras causales de morbimortalidad son temáticas que desde ya ameritan jornadas de investigación para prever su posible impacto sobre el proyecto.

Los conocimientos dejados por la construcción del Canal de Panamá pueden servir de punto de partida de muchísima utilidad. En mayo pasado se realizó el Foro “100 años del Canal de Panamá… un siglo de contribución a la Salud Global”, organizado por la University of South Florida (USF), evento donde el Dr. Jorge A. Motta, del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios en Salud, explicó que a inicios del siglo pasado las enfermedades infecciosas eran la principal causa de muerte, entre ellas neumonías, tuberculosis, malaria, fiebre amarilla, nefritis, disenterías, tifoidea.

La malaria y la fiebre amarilla fueron de las principales causales de mortalidad. El Dr. John Mencil, de Georgetown University, señaló que la fiebre amarilla no era endémica en las Américas sino que fue traída al continente por la migración africana de fuerza de trabajo necesaria para la construcción del canal, y se hizo endémica a partir de las plantaciones de caña de azúcar y la creación de ciudades portuarias, dado que las condiciones eran adecuadas para la multiplicación de vectores.

Situación similar ocurre en estos tiempos, con la transmisión del VIH-Sida en ciudades donde la migración de mano de obra es importante para el funcionamiento de zonas francas industriales. San Pedro Sula, Managua, y otras ciudades destacan en prevalencia de casos debido a este fenómeno. Los obreros de maquilas contagian a las amas de casa, debido a la falta de protección entre parejas estables, según un estudio de CCAP (Conocimiento, Creencias, Actitudes y Prácticas).

La posibilidad de importación del virus del ébola es otra amenaza inminente, toda vez que médicos de América viajen a trabajar al continente africano. Al referirse a los costos humanos, señaló que fueron elevados. Entre 1882 y 1889, en la fase francesa de la construcción del Canal de Panamá, el 25% de la mortalidad fue debida a la fiebre amarilla. Destaca aquí el aporte del científico Cubano Carlos Finlay sobre el papel del Aedes aegipty (el mismo del dengue y chikungunya) en la transmisión, proponiendo su control con medidas de saneamiento básico.

En 1881 el Dr. Finlay hizo experimentos con voluntarios, demostrando que la persona infectada por primera vez quedaba inmunizada, obteniendo entonces el suero que controló dicha epidemia. Conjuntamente con el Dr. William Crawford y el Dr. Gorgas, en 1898 lograron avanzar en el proyecto, usando la premisa de “Sanear primero y Construir después”. Medicina antes de Ingeniería. Algunas otras consideraciones tomadas en cuenta en la experiencia del Canal de Panamá, son: creación de planta potabilizadora de agua, implementación de sistema de alcantarillado, creación de sistema de recolección y eliminación de basura.

Hoy se investiga sobre nuevos medicamentos para resistencia de infecciones y otras enfermedades, estudio con mosquitos transgénicos para el control del Aedes aegypti, y estudios sobre el mal de Chagas y leishmaniasis, endémicas en la zona.

Nicaragua debería retomar la experiencia desarrollada en Panamá, dada su contigüidad, factores climatológicos, geográficos, culturales y hasta genéticos que puedan incidir en el desarrollo de la megaobra, que podría representar la salida del grupo de países sub-desarrollados crónicamente. Contamos con un excelente centro de Investigación en Salud Publica, el CIES, Centros de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA), especialistas y sub-especialistas en todos los campos de la medicina moderna, de las ingenierías, de la arquitectura, de la tierra, del agro, la geología, y de todos los campos del conocimiento necesarios para no fallar en este esfuerzo. Transparencia, honestidad, verdad, compromiso de nación, serían quizás valores agregados, intangibles para aspirar al éxito completo.