•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Decía Marx que la tendencia del capitalismo es la acumulación. Que la dinámica misma del capitalismo provoca que los medios de producción se concentren en pocas manos. Tal concentración genera otra: aumenta exponencialmente el número de asalariados trabajando para empresas cada vez más grandes.

Los datos de concentración del capital en 2014 dan la razón a Marx. Según el último informe de Oxfam-Intermon, titulado “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica”, la concentración de riqueza se ha multiplicado en 30 años.

La mitad de la renta mundial la posee un 1% de población. La otra mitad se la reparte el 99% restante. 85 personas tienen más riqueza que la mitad más mísera de población del planeta.

El hecho tiene consecuencias funestas para el mundo y las sociedades. A más desigualdad, más injusticias y menos, muchísimo menos democracia.

Marx afirmó que, en esas circunstancias, el Estado se convertía en “el comité ejecutivo de la clase dominante”. Oxfam-Intermon pregunta qué sucede cuando un gobierno deja de preocuparse por el bienestar de sus ciudadanos para servir a los intereses de una minoría acaudalada. Un mismo concepto, sustancialmente.

No es preocupación retórica. La ley nunca ha tratado igual al pobre que al rico, ni los Estados controlados por plutocracias gobiernan para sus pueblos.

Como la riqueza del mundo es limitada, si una minoría posee todo, el resto posee nada. El capitalismo se niega a sí mismo. Surgen las revoluciones. Afirmaba Marx.

 

az.sinveniracuento@gmail.com