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A los habitantes de Nicaragua les preocupa más la economía que la inseguridad. Esa es una de las conclusiones del último informe del Estado de la Región, “Estadísticas de Centroamérica 2014, Indicadores sobre Desarrollo Humano Sostenible”, y coincide con resultados de diferentes encuestas de opinión realizadas este año, cuando una mayoría de nicaragüenses ha dicho que vive en un entorno más seguro, pero anhela mejorar sus condiciones económicas.

Desde Guatemala hasta Panamá, el problema principal señalado es la criminalidad, con la excepción de Nicaragua, donde la población indica que le causa más temor la economía (desempleo, alza de precios y pobreza), revela el Estado de la Región, basándose en datos del Barómetro de las Américas (Latin American Public Opinion Proyect, Lapop).

Cuando los investigadores preguntaron en los países centroamericanos “¿qué tan satisfecho está usted en general con su vida?”, las respuestas de los nicaragüenses “algo o muy satisfechos” representaron el 88.4%, ubicándose por encima de El Salvador (85.7%) y Honduras (86.6%). La mayor satisfacción está en Panamá (95%), seguido de Costa Rica (93.3%) y Guatemala (92.8%).

Diferente es la medición del Índice de Desa-rrollo Humano (IDH), expuesta en el mismo informe y en el que Nicaragua aparece debajo de las otras cinco naciones de Centroamérica, con un rango de 0,614. Aquí, al margen de la opi-nión individual del ciudadano, se miden, por ejemplo, la seguridad personal, la esperanza de vida al nacer, la escolarización para adultos, años de escolarización previstos para los niños y el ingreso per cápita.

Como ha explicado la Organización de Naciones Unidas, creadora del IDH, un país se desarrolla con capacidades y oportunidades. En ese sentido, Nicaragua está mostrando un ascenso en cuanto a oportunidades, derivadas del crecimiento económico sostenido que este año podría ser de 4.5%, un poco más que en 2013, cuando su Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.2%. En consecuencia, las oportunidades de empleo y negocios también aumentan, quizás a un ritmo menor que en países vecinos, pero la tendencia es a subir.

Sin duda, falta mejorar capacidades y este aspecto depende mucho de la calidad de la educación y el acceso a esta. Los estudiantes que logran completar estudios universitarios encuentran, por supuesto, nuevas oportunidades, aunque a veces hallan las mejores fuera de Nicaragua y así este país pierde así recursos calificados de gran valor.

La percepción de vivir en un país seguro y la sensación de tener un buen grado de bienestar son dos puntos a favor de Nicaragua en el informe el Estado de la Región, que muestra a este país con un clima ventajoso para el desa-rrollo económico y social. Hoy puede tener la economía más pequeña de Centroamérica, y pronto podría ser uno de los punteros, si se invierte más en educación y aumentan las inversiones nacionales y extranjeras.