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El Comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos de América, en su reciente informe, sobre la Agencia Central de Inteligencia (CIA), oficializó lo que durante tantos años se ha sabido. Hasta el director de la CIA, John Brennan, a pesar de sus cínicas declaraciones, tuvo que admitir que hubo prácticas “abominables” en los interrogatorios a los prisioneros.

Dijo Brennan que las “técnicas” de interrogatorio eran “legales”, pero que hubo “abusos”; así calificó lo que evidentemente son torturas infamantes. Agregó que “los trabajadores” de la CIA “hicieron lo que se les pidió hacer en servicio de nuestra nación”. Dick Cheney, el exvicepresidente del gobierno de George W. Bush, declaró que el informe “está lleno de mierda”.

Los métodos de tortura usados han estremecido al mundo, ejecutados por una agencia del gobierno norteamericano. Durante muchos años, la CIA ha sido relacionada con golpes de Estado, asesinatos, derrocamientos de gobiernos, secuestros a nivel internacional, cárceles clandestinas y entrenamiento a terroristas. La mayoría de las acusaciones habían sido negadas hasta que documentos desclasificados se han encargado de establecer la verdad.

Otro hecho que ha sido conocido internacionalmente, son las manifestaciones en la mayoría de las grandes ciudades norteamericanas, en protesta contra la represión policial que ha provocado la muerte de afrodescendientes y latinos, con la mayor impunidad. El colmo fue la muerte de un niño solamente por tener en sus manos una pistola de juguete. Los golpeados y detenidos han sido muchos.

Coincidente con los hechos señalados se ha liberado a varios detenidos en la Base Naval norteamericana de Guantánamo. Han sido acogidos por el Gobierno del Uruguay. Se trató de un secuestro y de una prisión ilegal, realizados en territorio cubano aunque en el enclave imperial. Sin duda, una violación de los derechos humanos. ¿Qué dirán aquellos que con lupa y pinzas buscan pruebas de violaciones por parte del gobierno cubano?

Sin embargo, hasta ahora no se ha dicho oficialmente si los autores intelectuales y materiales de las torturas y delitos serán procesados. Mientras tanto, el gobierno norteamericano realiza trámites para sancionar a funcionarios del Gobierno de Venezuela por violación los derechos humanos, igual que colocaron a Cuba entre los países terroristas.

Se repite la historia. Cuando la lucha del general Augusto C. Sandino, le llamaban “bandido” para justificar la presencia de los marinos en Nicaragua. Un ciudadano norteamericano comentó que si de combatir a los bandidos se trataba que se fueran a Chicago, capital de la mafia y el crimen organizado. Ahora es igual, en lugar de procesar a sus violadores de los derechos humanos, los buscan en Venezuela.

Me parece que el informe del referido comité sobre la CIA revela señales positivas en el gobierno norteamericano. Un intento de limpiar la casa. Sin embargo, no es suficiente si no se abren causas legales a quienes cometieron los delitos. Los Estados Unidos de América se han considerado con el derecho de calificar a los demás países y hasta establecer sanciones. ¡No seamos hipócritas! Basta ya de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga que andamos en el propio, así que el águila imperial vuele alto.