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Por diferentes motivos algunos critican a la izquierda en general, como si fuera una posición ideológica homogénea, pero no todas las izquierdas son iguales. Algunos llegan al extremo de considerar comunista y antidemocrática a toda la izquierda, sin considerar que existe una izquierda auténticamente democrática. Consideran erradamente que un gobernante para ser democrático debería ser de derecha como Nicolas Sarkozy, David Cameron o George Bush, mientras que François Mitterrand del Partido Socialista, un social-demócrata francés; Tony Blair del Partido Laborista, un social-liberal inglés; o Bill Clinton del Partido Demócrata, un social-liberal estadounidense --todos ellos de izquierda moderada o centro-izquierda, pero auténticamente democráticos-- serían --al menos-- “comunistoides”.

Por otra parte, independientemente de ser democráticas o no, entre las izquierdas hay otras diferencias. En América Latina hay una variedad de partidos y gobernantes de izquierda diferentes entre sí. Lula y Dilma Russeff no gobiernan igual que Fidel y Raúl Castro. Hay diferencias entre Ollanta Humala y Rafael Correa. José Mujica (de quien el papa Francisco dijo que es un hombre sabio) no es lo mismo que Nicolás Maduro. Como tampoco son iguales Michelle Bachelet y Daniel Ortega. Que entre todos ellos haya una buena relación de amistad no los hace pensar y actuar iguales; solo indica que en Latinoamérica estamos aprendiendo --como los europeos-- a convivir con gobiernos de diferentes ideologías y estilos. Con todos los mencionados, que son de diferentes izquierdas, tienen buenas relaciones y amistad presidentes de derecha como Enrique Peña Nieto, Juan Manuel Santos y los gobernantes centroamericanos y caribeños derechistas.

En Nicaragua existe un sector que califica de izquierda antidemocrática y comunista al Frente Sandinista, mientras que a todo lo que se oponga al Frente Sandinista lo creen de derecha y democrático. No es así, pues habemos opositores social-liberales de izquierda moderada que defendemos la democracia liberal, el libre mercado y la propiedad privada, pero a la vez apoyamos una intervención moderada del Estado para combatir las injusticias sociales que el mercado no resuelve, y promovemos la solidaridad social y la función social de la propiedad (como enseña la Doctrina Social de la Iglesia). Por otra parte, también son opositores los del MRS (de beligerante militancia sandinista, actualmente separados del FSLN) cuya ideología es marxista, contraria al liberalismo, pero algunos liberales sorprendentemente los consideran aliados y ciertos medios que se definen como de derecha los promueven.

Existen diferentes ideologías en la izquierda latinoamericana: comunismo, socialismo del siglo XXI, sandinismo, social-democracia, social-liberalismo… No todos son iguales. El cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa y presidente del Consejo de Cardenales del Papa Francisco para ayudarle a gobernar la Iglesia y reformar la Curia Romana, en una reciente entrevista expresó algunas cosas interesantes a propósito de estos temas. Dijo que en América Latina “falta un proyecto político del continente; prácticamente no lo hay, el único proyecto político que se nos trató de vender es el llamado Socialismo del Siglo XXI, que pudo tener buenas intenciones, pero ni es socialismo ni es del siglo XXI… es el capitalismo de unos pocos ladrones que se apropian del Estado y empobrecen el país”.

Sobre el acuerdo entre EE.UU. y Cuba el cardenal afirmó “que se busca la paz, pues esas rivalidades no conducen a nada… los bloqueos no hacen daño a las personas que supuestamente deberían sufrirlo, no; dañan a los pobres, a los que son inocentes… los bloqueos son injustos… El pueblo norteamericano deberá comprender que no se logra nada con la violencia ni con la agresividad, sino a través del diálogo. Cuando se dialoga con respeto se pueden alcanzar muchas metas”.