•  |
  •  |

España es una de las 15 mayores economías del mundo; es la cuarta europea. Es el segundo mayor destino turístico mundial; el mayor exportador de aceite de oliva del mundo.

Dinero hay en suficiente cantidad para proveer bienestar a toda su población. Pero no ocurre así. El 27.3% de la población española está en riesgo de pobreza: 12.8 millones de personas. Desde 2009, más 1.3 millones han pasado a formar parte de los excluidos.

La otra cara de la moneda son los bancos. Ganaron, en 2014, más de US$11,000 millones, un 27% más que en 2013. Es la última moda europea. Los ricos ganan más, los pobres se

multiplican.

La regla económica es simple. La economía es como un pastel de límites definidos. Si alguien se sirve más, otros se quedan sin comer. Si tres se lo quedan todo, 97 perecen.

Según Oxfam, en España el 1% de población tiene más riqueza que el 70% de pobres. Más clara explicación, imposible. La llamada ‘sociedad del bienestar’ europea naufraga en un charco de desigualdades.

No es fenómeno limitado a Europa. A nivel mundial, el 1% de ricos acumula más riqueza que el 50% de población mundial. La implacable concentración de riqueza es proceso intrínseco al capitalismo. Por eso las revoluciones.

Ese 1% de ricos predica que el capitalismo es fenómeno natural como los terremotos, las lluvias, los eclipses. Pero no es así. Es proceso artificial que puede derrotarse.

Todo es resistir y luchar. Sin desaliento.

 

az.sinveniracuento@gmail.com