Jorge Eduardo Arellano
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La presentadora de CNN, Claudia, bellísima, atractiva, con extraordinaria facilidad para el uso de un lenguaje de derecha, asegura que la democracia colombiana es de las más perfectas del mundo, entre otras cosas porque su presidente puede ser reelecto hasta una tercera vez.

Esta joven, con ojos de sirena y rodillas de cristal, afirmó en otros minutos, que Venezuela estaba a punto de caer en una dictadura feroz por la pretensión antidemocrática de Hugo Chávez de reelegirse en la presidencia en su país y, de seguro, no debe estar muy enterada de cuánto dice la derecha nicaragüense sobre Daniel Ortega.

Yo le daría un mes de vacaciones al personal de mi Embajada por una mirada de Claudia, siempre y cuando no me recite la línea política de CNN y su rabia contra los gobiernos socialistas y progresistas de América Latina.

Hace unos días le hizo una sonriente entrevista a Don Álvaro Uribe, y nos demostró, con sus preguntas CNN, el carácter irreprochable de la democracia colombiana, y a mis vecinos, un abogado y un administrador de empresas, los convenció sobre las virtudes reeleccionistas del presidente colombiano. Ni una sílaba alrededor de las irresistibles violaciones de los Derechos Humanos en ese fraterno país.

Ni una letra --de CNN-- sobre la masacre de la derecha en Bolivia, contra campesinos e indígenas, denunciadas por Conasur.

La corresponsal en jefe de CNN en Argentina, la emprendió, desde siempre, contra la elocuente y hermosa muchacha, presidenta de la tierra del Che y de Cortazar. No se quedan atrás los corresponsales de esa cadena en Bolivia y Ecuador.

Con la habilidad de Mandrake El Mago, hacen el milagro de fotografiarnos la realidad como si fuera otra cosa.

No hay, para CNN, otra versión diferente a la de los ultraderechistas Eduardo Monteleagre y Sergio Ramírez, sobre el reciente proceso electoral de Nicaragua.

Ponen de pretexto una entrevista con el presidente del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua para reproducir y resaltar las mentiras sincronizadas, parlanchinas, consumadas y perseverantes de Don Sergio.

Sin duda son maestros expertos en la aglomeración de la sutileza y de la falsificación.

No se dejen engatusar por los cantos de sirena, aunque Claudia sea tan linda y por fascinantes que sean los programas de CNN.