Adolfo Miranda Sáenz Adolfo Miranda Sáenz
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Muchos opositores al Gobierno se desaniman viendo los índices de popularidad que tienen los sandinistas, comparado con los bajos porcentajes de los dos partidos liberales, los únicos opositores que marcan algo decente en las encuestas: el PLC 8% y el PLI 4% como máximo. Esto puede tener varias explicaciones que no es mi intención analizar ahora. El caso es que muchos opositores se preguntan: si es imposible ganarle las elecciones al Frente Sandinista, ¿cuánto tiempo nos van a gobernar? Algunos piensan que solo por la vía violenta podrá algún día cambiar el Gobierno, y hay quienes promueven irresponsablemente esa violencia de varias formas, abiertas y solapadas, con una manera de pensar y acciones totalmente equivocadas, pues sería lo peor que puede pasarle a Nicaragua que ya sufrió demasiada violencia.

Pongamos “los pies sobre la tierra”. Objetivamente en las próximas elecciones la oposición, ni concurriendo totalmente unida podría ganar la presidencia Pero esas elecciones son importantes: deben servir para conquistar los votos de ciudadanos identificados con un partido opositor capaz de representarlos eficientemente con diputados, concejales y otros políticos que actuando inteligente y propositivamente promuevan leyes y hagan gestiones en beneficio del pueblo, logrando así fortalecerse para el futuro; y que no solo lleguen a oponerse al Gobierno, sin proponer ni gestionar nada.

En la TV de México aparece un señor quejándose de que en el Seguro Social no siempre encuentra todas sus medicinas. Inmediatamente aparece en pantalla una señora diciendo: “No se preocupe, porque el Partido Verde logró que se aprobaran vales del Seguro Social para que le den esas medicinas en cualquier farmacia. ¡Los senadores del Partido Verde sí cumplimos!” En otro anuncio aparecen unas madres recordando como rechazaron a sus hijos en la escuela por no pagar la cuota de una actividad. Entonces sale un señor diciendo: “No se preocupen, porque el Partido Verde logró que se prohibiera impedir a los niños entrar a la escuela por motivos económicos. ¡Los diputados del Partido Verde sí cumplimos!” Y así por el estilo varios anuncios.

Este Partido Verde (verde por ecologista, no por conservador) es bien pequeño; de 500 diputados tiene 29, y de 128 senadores tiene 9. Sus simpatizantes inicialmente eran menos que los que tiene el PLC hoy. Pero con su estrategia sube su popularidad. Ellos no se han quedado solo en lamentos, protestas y ataques, sino que trabajan con una estrategia inteligente. Se aliaron con el conservador PAN para llevar a Vicente Fox a la presidencia en el 2000, después con el liberal PRI para llevar a Enrique Peña Nieto a la presidencia en 2012, y en algunos Estados con los socialistas del PRD para elecciones de gobernadores.

Nada de eso fue gratis, a cambio obtuvieron respaldo para sus proyectos. En el Congreso dialogan, negocian, obtienen respaldo a sus iniciativas; en cambio algo respaldarán ellos también. ¡Pero les funciona bien! Logran cosas buenas para el pueblo y poco a poco crecen; quizá hasta podrán competir por la presidencia.

No estoy identificándome con la ideología de los verdes mejicanos, que no la tengo clara. ¿Fueron consecuentes apoyando a un conservador para presidente, después a un liberal y también a socialistas para gobernadores? No sé. Pero lo admirable es su estrategia como partido pequeño, de utilizar el diálogo y la negociación logrando mucho para beneficiar al pueblo. Nuestros futuros diputados y concejales liberales deberán también negociar sus propuestas --serias y realistas-- con el Gobierno. Hoy tienen temor de negociar pues los extremistas y ciertos medios que promueven la violencia los tienen como rehenes bajo amenaza de llamarlos “pactistas”.