Javier González Valencia
  •   Managua  |
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Haciendo una parodia a la frase del presidente Theodore Roosevelt  “I took Panamá” cuando en 1903 el actual territorio de la República de Panamá fue separado de Colombia, la expresión “I Took Nicaragua”, no es en esta ocasión pronunciada  en inglés, es en chino, y eso es exactamente lo  que ha ocurrido con la negociación de la construcción de un nuevo Canal Interoceánico por territorio nicaragüense entre una compañía china y el Gobierno de este país centroamericano.

Por los próximos cien años  esa compañía  que muy seguramente terminará  siendo del gobierno chino por los intereses nacionales que para esa nación representa tan estratégica vía de comunicación, estará disfrutando de los  beneficios  económicos de  dicha obra y  el gobierno  nica no podrá realizar ninguna acción  en  contra  de  ella,  o  leído  de   otra   manera,   el   gobierno   nicaragüense   sea   de   cualquier pensamiento o forma de gobierno,  no  podrá  hacer  cosa  distinta  a  la  que  le ordene su nuevo patrón. Nicaragua queda intervenida  definitivamente  y  China  cuenta  con  un territorio en nuestro continente, pisándole los cayos a los Estados Unidos.   

Una jugada    muy   bien   planeada,   pues  desde   allí  Nicaragua   por   vía  integración   económica centroamericana  llegará  a  los  demás  países  de  la  región  imponiéndoles   condiciones   económicas, condiciones sociales  y políticas de Gobierno.

Si China  quiere,  puede posicionar a  Nicaragua  como  una  nación  económicamente  fuerte  y  de  esta manera con mayor razón, sus vecinos dependerán de ella y  atenderán a  sus intereses produciendo un desbalance de todo el Continente Americano contra Estados Unidos.

En  este  estado  de  cosas  cabe  preguntarse:  ¿Qué   le pasó  al  gobierno  americano  que no vio lo que estaba   pasando?  ¿Por  qué  no  estuvo alerta  a  esta  acción   que  le  cercenaba   una   parte  de  su  patio trasero? ¿O  será  que  la  respuesta  se  encuentra en las nuevas relaciones diplomáticas con Cuba, aliado natural de China, para de  esta  manera haciéndolo  de  su lado,  desarmar  por  su intermedio un posible  bloque sólido de países  americanos,  hoy  de  la  política  del Socialismo del Siglo XXI que podría llamarse “Todos  unidos  con  China   contra  USA “  . Además  que  contando  con  Cuba  como  aliado, quedan también despejadas para Estados Unidos, las rutas marítimas que conducen al nuevo Canal.   

Son todas preguntas  especulativas , como  especulativas  serán  todas  las  razones  que planteemos para entender  el   motivo  de  esta  reanudación   de  relaciones  diplomáticas  que  tienen  a  republicanos  y personajes ilustres  del  exilio  histórico  cubano  en Miami con ira contra Obama. Los republicanos por una más de sus políticas irresponsables frente a  la Nación americana, y a los cubanos por sentimientos emotivos. Pero a mi juicio, ninguno de los dos grupos opositores tiene en este momento una visión de la gravedad de la situación más  allá de sus narices y prefieren una respuesta inmediata a sus intereses y no a los intereses del bien general para el futuro de las nuevas generaciones de nuestro  o nuestros, (según la enseñanza de la geografía) Continente  Americano.

En todo caso, la decisión tomada no fue el resultado de una acalorada e insulsa discusión en medio de un partido de dominó jugado en la “Calle 8” de La Pequeña Habana en Miami.  Fue un análisis muy profundo de un muy difícil partido de  ajedrez   geopolítico, que le aprieta la cintura al futuro de los Estados Unidos.

La decisión del gobierno de Obama de la reanudación diplomática con Cuba, es junto con  la creación del llamado Obamacare, la Ley de ajuste Financiero , la acción de inmigración y la recuperación económica de la nación, lo que lo llevará a ser considerado en el futuro como el Presidente más trascendental del Siglo XXI de los Estados Unidos.
 Jgonzalezart1946@gmail.com