Luis Rocha
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“Hace exactamente una semana –decía Watson– aparecieron en END dos noticias que yo llamo complementarias: En una de ellas la oposición se deleitaba, después de muy católicamente haber celebrado el 150 aniversario de La Purísima con todo y sesión especial en León, arrasando a mandíbula batiente con los huevos de tortuga que están en veda indefinida. Nada nuevo en verdad, pues aquel banquete de la inmunidad, plasmado en una fotografía histórica, tan sólo revelaba a nuestros diputados como lo que son: depredadores del país. Se podría decir que mientras esto ocurría, en una tenebrosa misa nocturna, los magistrados del danielismo en la Corte Suprema de Justicia, olímpicamente se dedicaban a depredar a esta última, haciéndola, como decía acertadamente el titular, guiñapos. Por lo tanto, digo yo, de depredadores y guiñaperos están repletos nuestros subpoderes del poder del ciudadano monarca Daniel. Como producto de aquella reunión mafiosa, nada nuevo tampoco, tan sólo que la Reina sigue siendo lo que ha querido: Secretaria Ejecutiva del Conpes y Coordinadora de los CPC. En conclusión: Que Nicaragua dejó de ser República para convertirse en Monarquía.”

“¡Elemental, nuestro querido Watson!”, tronó Caresol y continuó: “Lo que pasa es que como pueblo somos irredentos, masoquistas y nos gusta el papel de víctimas. Aceptamos que nos digan y nos hagan cualquier cosa, como cuando el Presidente de la Corte Suprema de Justicias nos dice que esa tenebrosa reunión la hicieron a sus espaldas, quizás porque los conspiradores en las tinieblas ya antes le habían dado sus espaldas a la desaparición de los 609 mil dólares de González Largo y a los 105 mil 9 dólares de Daniel Fajardo. ¿Dinero lavado que se sigue relavando? A ese paso, de tanto limpiarlos, a lo mejor aparecen, a salvo como dicen los magistrados, nueve dólares de los 105 mil, en la cuenta de la CSJ. ¡No perdamos las esperanzas!”, terminó diciendo jocosamente en medio de la risa de todos
“No cabe duda –intervino el de Managua– que este es un país bien lavado y en lavado constante. Aquí todo lo que se hace es en aras de la limpieza y de dejarlo limpio a uno. Además, es un país seguro, pues si no se quiere que el dinero corra peligro alguno, ahí está la cuenta de la CSJ donde hasta el dinero del narcotráfico, como ya dijeron nuestros magistrados, está a buen resguardo. Tan bueno es ese resguardo que ni el más estricto sigilo bancario lo supera, pues aún cuando se dice que ahí está, nadie lo puede ver. Es como eso de las finanzas en la Secretaría, que si alguien quiere saber cómo funcionan, acaba demandado y queda como la novia de Tola. Yo no sé si seré ingenuo, pero les digo que a lo mejor los Consejos del Poder Ciudadano nos averiguan algo sobre esas finanzas, la Corte Celestial y la cuenta de la CSJ. Destapar la verdad sobre todo eso, haría que esos Consejos pasaran su prueba de fuego. De lo contrario, mejor que sigan repartiendo los granos de ENABAS, y siga la reina soñando con ser Evita Perón.”

“A propósito de lo que dijo Caresol –continuó– sobre que nos gusta el papel de víctimas y que somos irredentos, para el 3 de enero les prometo contarles la Fábula de las víctimas irredentas, ya que antes tendremos muchas cosas de qué hablar, como la Carta de Caresol al Niño Dios y por supuesto del Día de los inocentes. Claro que ya sabemos que los inocentes somos nosotros, cuando no queremos percatarnos que día a día se consolida la dictadura monárquica. No se crea que en Venezuela el NO fue contra el socialismo, pues lo fue contra la ambición de un hombre de perpetuarse en el poder. Lo dijeron los mismos venezolanos: La fusión del Estado y de un partido político, es un abuso de poder… Fue una batalla de la ciudadanía contra un proyecto estatista, que desplegó todo el poder del Estado y la riqueza petrolera al servicio de un proyecto político. Hace muy poco Mundo Jarquín ha planteado cómo debe ser nuestro NO a la dictadura en ciernes, y para ello debe haber una verdadera reconciliación cívica, y no farisaica como la de los poderosos. Tenemos la ventaja de la autenticidad y la experiencia de la lucha contra la dictadura somocista y su estirpe sangrienta. Vale la pena recordar todo esto ahora que se aproximan los treinta años del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. El 10 de enero de 1978 el entorno somocista mandó a llenar de balas el cuerpo de Pedro, pretendiendo inútilmente enterrar la palabra, asesinando la libertad de expresión. Pero entonces y ahora desde la tumba Pedro emergió y emerge una decisión imbatible: ¡NICARAGUA VOLVERÁ A SER REPÚBLICA!”


luisrochaurtecho@yahoo.com