Eddy Zepeda
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Cuánta confusión han causado tus palabras retráctiles, si es que en verdad las dijiste, y no es nada más otra mala jugada de la tecnología de moda, al alcance de cualquiera que pueda manipularlas.

El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes. Los USA disponiendo de los ahorros del mundo, pero conservando los suyos. La Diosa tecnología no habla español. Los tecnócratas exigiendo la bolsa o la vida, Con más eficacia que los marines. Seguimos guardando un silencio bastante parecido a la estupidez, y sigue la cruz en las empuñaduras de las espadas y los fusiles asesinos.

Y siguen mutando los metamorfoseados que ayer nomás gritaban vivas al proceso.

Los y las merecedores de premios y medallas, de dólares y euros, de nobeles de paz con todo y los más de un millón en moneda dura, cual 30 denarios por vender y traicionar.

Cuánta confusión hoy día, en este mundo patas arriba. Cuánta culpa tienen aquellos que dijeron luchar por cambiar las cosas y hoy repiten lo mismo que a quienes quitaron del lugar. Los neo ricos y neo élites, que celebran el 4 de Julio con champaña con los descendientes de Walker. Los que combatieron a los que se graduaron en la westpoint y ahora son sus socios.

Quítate tú, pa ponerme yo…como dice la canción aquella.

No entiendo, nuevamente, cuando dijiste que no sabías en qué momento escribiste aquellas premisas que parecían justas, que incitaban a participar para el cambio.

Será que don dinero moldea las neuronas y sus neurotransmisores?

Wilfrido, un negro de la zona reivindicada en tu libro, entona un estribillo que dice: Con la plata baila el perro… Cuánta plata para cambiar el discurso? Unos días atrás fueron 250,000 de los mismos de barras y estrellas,  los que cambiaron los poemas y estrofas de un cantor de la palabra, diz que comprometido.

Antes de él, otros tantos similares, al autor de la ciudad de los perros. Y mucho antes,  a la eros de la poesía, con tantos premios y reconocimientos, para llenar espacios vacuos. Y así transcurren los días modernos, con igual suceso que antes.

Bulas que lavan crímenes de lessa humanidad, a los asesinos de riñones, De médulas, de cerebros, y que intentan suplantarlos con células madres Para lavar los daños a como lavan los dólares acumulados con la sangre de miles y miles. Las venas siguen estando abiertas, estimado Galeano.

Los asesinos de esclavos han inventado maquiladoras y telares para seguir su macabra danza de millones. Inventan nuevos rones para emborrachar muchedumbres. y además, inventan sitios para corregir crímenes, previo pago.

Frankenstein modernos, con la bendición garantizada. Retráctese de nuevo. Vuelva al inicio.

Volverán los cimarrones a esconderse en los montes para cambiar la triste historia presente.