Adolfo Miranda Sáenz
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En menos de un año nueve negros han sido muertos injustificadamente por policías blancos en EE.UU. Una situación que revela cómo el racismo aún es fuerte en esta nación, bella y admirable en muchos sentidos, pero donde una minoría ultraderechista entre algunos anglosajones, se consideran los amos del país y llegan a ser desalmados y deshumanizados.

17 julio 2014: Eric Garner, 43 años, padre de seis niños, muere asfixiado durante un arresto violento en Nueva York, después de que un policía blanco sospechara que vendía cigarrillos en la calle ilegalmente. En un video aficionado se le ve sometido en el suelo diciendo: “No puedo respirar”. La decisión de un jurado, de mayoría blancos, fue no inculpar al policía. - 9 agosto: En Ferguson (Misuri), donde la mayoría de la población es negra, Michael Brown, 18 años, es abatido por el policía blanco Darren Wilson. No estaba armado. A fines de noviembre, el Departamento de Justicia exoneró de cargos al policía.

11 agosto: Ezell Ford, 25 años, desarmado, quien sufría de problemas mentales, es abatido en Los Ángeles (California) por dos policías blancos cuando caminaba por la calle. Según las autoridades, habría intentado tomar el arma de uno de los policías. - 20 noviembre: Akai Gurley, padre de familia, 28 años, muere a tiros en manos de un policía blanco en las escaleras oscuras de un edificio de Brooklyn, Nueva York. La Policía lo justificó como “un accidente”. - 22 noviembre: Tamir Rice, 12 años, juega con un arma de juguete en un parque cuando es abatido por un policía blanco en Cleveland (Ohio). “El agente no podía distinguir si se trataba de un arma verdadera o falsa”, justificó el Jefe de la Policía. En Ohio se registró algo similar en agosto, cuando policías que respondían a una llamada de emergencia abatieron a John Crawford, en un supermercado, cuando tenía en la mano una pistola de juguete que vendían en el mismo.

6 marzo 2015: Tony Terrel Robinson, 19 años, muere en Madison (Wisconsin) a manos de un policía blanco, sin explicación. El caso ocurrió la víspera de la conmemoración del 50 aniversario de la famosa “Marcha por los derechos civiles de los negros en Selma (Alabama)”. - 9 marzo: En Georgia un policía blanco mata a Anthony Hill, 27 años, un hombre desarmado que sufría problemas mentales. Según la policía, habría atacado a uno de los agentes. - 4 abril: Un policía blanco abate a tiros a Walter Scott, 50 años, un hombre desarmado. El policía le disparó varios balazos por la espalda mientras aquel se retiraba después de un altercado. – 12 abril: En Baltimore (Maryland) Freddie Gray, 25 años, es subido esposado y sin lesiones a una camioneta por seis policías blancos, al salir tiene rota la columna en el cuello. Murió.

Ninguno de ellos hubiera muerto si fueran blancos. Tras estos casos que han salido a la luz pública hay otras muertes que quedan ocultas y miles de abusos de todo tipo que no han terminado en muertes. Aunque la mayoría de estadounidenses anglosajones son personas buenas, hay quienes odian a los “descendientes de esclavos” y a los inmigrantes. Esta fobia enfermiza se extiende contra los árabes y musulmanes, viéndolos a todos como terroristas. Obviamente hay mucha ignorancia, pero también maldad. Existe una herencia viva del Ku Klux Klan y de un “patrioterismo” (que no es patriotismo) en grupos derechistas tipo “Tea Party” que anhelan unos EE.UU. que regrese a “sus orígenes” de gente WASP: “blancos, anglosajones y protestantes” (white, anglo-saxon and protestant), amos de EE.UU. y del mundo.