Eddy Zepeda
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La reciente tragedia de la caída de un avión en los Alpes Franceses, donde fallecieron 150 personas, y la supuesta hipótesis de una crisis depresiva en el copiloto, un joven de apenas 26 años, como factor causal, debe disparar las alertas rojas para que las instituciones sanitarias consideren y prioricen la Salud Mental dentro de sus planes y programas. Años atrás, un joven Noruego desató un baño de sangre en dos diferentes sitios, casi de manera simultánea. Ambos eventos en países del primer mundo, donde la Educación y Cultura son extraordinarias y de mucha calidad. Contradice esto la teoría que a más desarrollo, educación y cultura más satisfacción y calidad de vida?...NO. Tan cierto como la teoría que a mayor nivel de escolaridad, menor riesgo de padecer Demencia. Dado que en  la Medicina 2 más 2 es 4, y puede ser 6 u 8, las probabilidades de cualquier resultado siempre son posibles. Y no deja de ser Ciencia por eso. La evidencia de los procesos, siguiendo un Continuum, la valida.

La Depresión es considerada ya una enfermedad y no un simple estado de ánimo. Menospreciada hace no mucho tiempo, será pronto la segunda causa de morbimortalidad (enfermarse y morirse por eso) en el mundo agitado, consumista, superficial y falto de solidaridad en el que vivimos, solamente detrás de las enfermedades cardiovasculares y delante del cáncer.

Los clínicos y estudiosos casi la limitan a cuestiones puramente biológicas, dependientes de neurotransmisores o aminas biológicas (serotonina fundamentalmente, pero también otras), sugiriendo su control a base de fármacos principalmente (caros por cierto), descuidando aspectos psicosociales, que tienen tanto o más peso. Su entorno conyugal, familiar nuclear y genérico, laboral, religioso y comunitario. Sus relaciones interpersonales. Vuelven crónicos los procesos. Eso les genera más utilidades lógicamente. Ironía de la Salud Pública.

Teorizando un poco, los estudios demuestran que los trastornos depresivos producen elevada discapacidad e impacto en la calidad de vida del afectado y su entorno familiar/social, relacionándose además con mayor utilización de los recursos sanitarios, importante morbilidad, enormes costos económicos y MARCADA MORTALIDAD POR SUICIDIO. Esta última evidencia refuerza la hipótesis de la posible causalidad de la descompensación depresiva en el joven del avión siniestrado.

En las últimas décadas se ha descrito una proporción significativa de pacientes valorados en atención primaria y servicios de Medicina Interna, emergencias o  general, que presentan algún trastorno psiquiátrico que no se diagnostica, los cuales con frecuencia no son reconocidos por los médicos no-psiquiatras, cuando se presentan enmascarados o asociados a sintomatología somática (del cuerpo) y con características atípicas (no comunes). Los llamados injustamente “histéricos” o “hipocondriacos”, a quienes se les trata con una “alemana” (inyección de cualquier cosa que le arda). Iatrogenia.

A menudo los trastornos depresivos están presentes en la consulta del médico de primer contacto: aproximadamente 15 % de los pacientes  que acuden a consulta general sufren Depresión; hasta el 50% de los casos pasa inadvertido y una proporción superior no recibe el tratamiento adecuado.

Uno de cada cuatro (25%) que visitan un centro de salud tiene un trastorno mental diagnosticable, de los que la depresión es el más frecuente: 2 de cada 100 habitantes entre 16 y 65 años presenta este problema, y si se añade el trastorno mixto de ansiedad y depresión las cifras aumentan hasta en un 10%. En 1990 se ubicó a la depresión como la cuarta causa de discapacidad en el mundo, y las proyecciones para el 2020 la ubican como la segunda causa, solamente detrás de las enfermedades isquémicas del corazón. A diferencia de los síntomas de tipo emocional que se observan en el ámbito psiquiátrico, entre 45 y 95% de los casos en la atención primaria (Centro/Puesto de Salud) son acompañados de quejas físicas (dolor en el pecho, falta de aire, sudoración, etc.).

Otra situación frecuente es la comorbilidad (varias enfermedades en el mismo paciente), pues los trastornos depresivos son más frecuentes en pacientes con enfermedades orgánicas crónicas, y en particular en personas de edad avanzada. Se ha asociado la depresión juvenil  a la presencia de depresión en los padres y el desarrollo de una crianza negligente, así como a perturbaciones significativas de los hijos. A largo plazo, la cronicidad de dicho mal puede predisponer a un fenómeno de Demencia, aunque todavía existe duda sobre si la depresión es factor predisponente o secuela de este tipo de Trastorno Neurocognitivo mayor. Cuánto de esta problemática está presente en nuestro medio?
Salud Mental para todos y todas.