Iván Uriarte / Poeta
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Si la obra literaria de Chuno Blandón tiene particular proyección en el desarrollo de la actual narrativa nicaragüense es por su insistente abordaje de la historia contemporánea nuestra. Sus relevantes ensayos históricos ( De Sandino a Fonseca, Carlos Fonseca sacrificado) están tan bien documentados como sus novelas (Cuartel General, La noche de los anillos) , convirtiéndose así ambos géneros en vasos comunicantes.

Su más reciente texto narrativo , Ocaso del amor y el poder ( Madrid: Editorial Fragua,2015 ) se presenta como un desafío para el lector nicaragüense, ya que aborda un período de nuestra historia contemporánea más que inédito, mal conocido y que el lector mismo debe descifrar. Es, pues, alrededor del personaje histórico René Shick Gutiérrez (*León, 23 de noviembre 1909 + 03 de agosto 1966 ), que Chuno Blandón construye un texto novelístico recurriendo a todos los hallazgos y procedimientos de la narrativa moderna, recrea la picaresca vida estudiantil universitaria tanto de la ciudad de León como de Managua: la fundación de la escuela de periodismo, el auge de la Cafetería La India, el surgimiento del liberador movimiento artístico, Teatro de Vanguardia; el estallido del boom algodonero leonés, proletarizando el agro así como despojando de sus tierras a los pequeños productores. Pero también asistimos a la introducción de la radio en León, a la instauración de rotativos como el Centroamericano, El Nacionalista. Vemos, a su vez, convertirse a la antigua metrópoli en un emporio de intrigas políticas dirigidas y mangoneadas por la familia Sacasa y las dos cabezas de la hidra somocista: Luis y Tacho.

De en medio de carnavales universitarios, Reyes feos, eróticas obras de teatro, aparece por las calles centrales de León, montado en una carroza, un hombre popular querido por los leoneses, René Shick, y repudiado por la clase estudiantil universitaria, lanzado como uno de los candidatos presidenciales del Partido Liberal Nacionalista. El otro candidato es Julio Quintana, de origen humilde como Shick, los cuales han sobresalido por su talento y dedicación a sus estudios. Viejos amigos, ambos se enfrentan representando facciones del Partido liberal Nacionalista: Shick, apoyado por Luis Somoza y los Sacasa, y Quintana apoyado por el jefe del ejército, Tacho Somoza Debayle. Dada la coyuntura internacional de la emergente política norteamericana kenedista para democratizar Latinoamérica, Shick resulta ser el candidato idóneo, y en medio de confrontaciones con Tacho Somoza, aquel asciende a la presidencia. Teniendo en mente la experiencia de Dr. Leonardo Argüello, el cual fue derrocado por el viejo Somoza al mes de haber asumido el poder, Shick se propone no solo democratizar el país, sino también flexibilizar las instituciones y abrir las puertas de la siniestra curva presidencial al periodismo en general y las del Palacio Nacional para recibir al pueblo en sus diversos estratos.

Chuno traza un fresco variado y rico de la tradicional ultra católica sociedad leonesa que entra en crisis frente a valores emergentes de liberadores que se producen desde el teatro vanguardista que dirige Fred Poveda, la liberación de la mujer que propone Helen Palma, el cuestionamiento del sacerdotasgo religioso conventual que encarna Sinforoso Cardenal, el surgimiento de una visión política demócrata revolucionaria que asume la juventud, representada por Reynaldo Briones que inicia la organización de células para recaudar fondos e iniciar la lucha que llevará al cambio tanto desde Managua como desde León mismo, en conexión con Moscú, México y La Habana.

La época es reconstruida detalladamente, y asistimos vivencialmente a los enérgicos noticieros radiales, volvemos a leer los escalofriantes titulares de los periódicos tanto de noticias nacionales (“Le dieron agua a unos 100”) como internacionales, las canciones de la época, el surgimiento de los night clubs y los grupos de rocks, a recordar las más famosas cantinas leonesas como Shakespeare, Cucaracha e Higinio; las carteleras de cine, los carnavales universitarios a través de sus reyes feos desenmascarando la inconsistente moral de las clases dominantes leonesas, así como retomando cuechos y sucesos que envolvían pecaminosamente a una incipiente clase media.

Es finalmente, una novela donde el amor se traduce como erotismo sin límites, donde el coito se lleva a cabo sobre los escenarios teatrales, donde el matrimonio deja de ser una cursilería formularia para dar lugar a través de un acto bufo a su verdadera finalidad: hacer el amor en las duras y en las maduras.

Es imposible dar cuenta en tan breve espacio de una intensa novela que reivindica a un demócrata que quiso sobreponerse al somocismo e instaurar un régimen de derecho y que murió asesinado por ellos de la manera más cruenta y desolada.