Adolfo Miranda Sáenz
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El mundo está pendiente de las próximas elecciones en EE.UU. cuando se enfrentarán el Partido Republicano, conservador (derecha) y el Partido Demócrata, liberal (centro-izquierda). Ambos profesan la democracia representativa, la división de poderes y el mercado libre del sistema capitalista. El liberalismo de los demócratas es el social liberalismo, cercano a la social democracia europea. En líneas muy generales las siguientes serían sus propuestas y sus diferencias:

REPUBLICANOS: Consideran que el gobierno debe ser muy pequeño y no debe intervenir en la actividad económica, dejando que esta se autorregule. Su política enfatiza el individualismo más que la solidaridad social. Consideran la asistencia social como un asunto privado, no del Estado. Los republicanos tienden a oponerse a los aumentos del salario mínimo, argumentando la necesidad de los negocios de mantener sus costos bajos para que puedan prosperar y generar empleos. Para ellos es importante regular asuntos de la vida personal, como la moral y las costumbres de los ciudadanos incluyendo el tema gay y el aborto. Se oponen a la Ley de Cuidado de Salud Asequible (regulaciones para una Seguridad Social --Medicare y Medicaid-- más accesible y con mayores coberturas) porque creen que la supervisión y regulación del gobierno tiene un impacto negativo en la calidad de la atención.

Los republicanos reconocen la necesidad de los programas sociales para ayudar a las personas necesitadas, como subsidios de desempleo o cupones de alimentos, pero quieren reducirles los fondos y en cambio apoyar a organizaciones privadas benéficas. Promueven la reducción de impuestos para las empresas y personas ricas justificándolo en que estas generan empleos. Quieren suprimir los préstamos del gobierno para estudios universitarios y que únicamente sean dados por bancos e instituciones privadas. Consideran que los ciudadanos tienen derecho a tener libremente y sin controles todo tipo de armas, incluyendo armas de guerra, como parte de su libertad individual. Los republicanos están a favor de un mayor militarismo y de mantener el poder de Estados Unidos a través de las muestras de fuerza.

DEMÓCRATAS: Están a favor de un gobierno que establezca algunas regulaciones a las empresas para evitar tratos injustos a los trabajadores, competencia desleal o monopolios. Consideran necesaria una moderada intervención del Estado para garantizar a la población el acceso a la atención de la salud, la educación básica y alimentos necesarios para sobrevivir. Están a favor de los cambios sociales para mejorar la situación de la clase media, las minorías y los pobres. Favorecen el aumento del salario mínimo a fin de que los estadounidenses tengan más dinero para comprar bienes y servicios y así mejorar la economía. Se oponen a que el Estado intervenga en asuntos personales, morales y religiosos, incluyendo el tema gay y la decisión de abortar o no. Promueven la regulación y supervisión gubernamental del sistema de Seguridad Social según la Ley de Cuidado de Salud Asequible, con una cobertura más amplia de beneficios médicos y sociales, más accesible.  

Sostienen que el gobierno debe ejecutar programas sociales para el bienestar de los necesitados, como subsidios de desempleo --limitados y temporales-- y cupones de alimentos. Consideran que debe darse una reducción de impuestos para las familias y empresas de ingresos medios y bajos, pero que deben mantenerse iguales para los individuos ricos y las grandes empresas. Favorecen préstamos del gobierno para los estudios universitarios. Promueven que se regule y restrinja la venta y tenencia de armas. Son menos inclinados a participar en guerras y conflictos extranjeros, prefiriendo abordar los problemas internacionales diplomáticamente y actuar en coordinación con organismos multinacionales, como la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA) o la Organización de las Naciones Unidas (ONU).