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Con la misma determinación con que muchas personas consagran su empeño en el ejercicio de la medicina o el derecho, Xavier Chamorro Cardenal convirtió el periodismo en la pasión de su vida. Desde que comenzó a trabajar en La Prensa, en la década del cincuenta, al lado de su hermano Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, supo que su destino estaba ligado para siempre con el periodismo nacional. Tuvo el grandísimo acierto de mantenerse fiel a esta vocación hasta el final de sus días.

Al despuntar los ochenta, cuando se encontró frente a una de las encrucijadas más trascendentales de su vida, contra toda veleidad, optó por fundar EL NUEVO DIARIO, teniendo como compañeros de ruta a decenas de técnicos y periodistas, encabezados por Danilo Aguirre Solís, su fiel escudero de mil batallas. Una decisión audaz que ratifica su entrega al periodismo. Una apuesta a favor de mantener incólume sus principios. Con una clara profundización de su política informativa, inclinada a favor de las grandes mayorías y a poner en perspectiva la difícil situación socioeconómica que atraviesa el país, EL NUEVO DIARIO continúa ratificando el credo periodístico de Xavier Chamorro Cardenal.

Al iniciar los ochenta del siglo pasado, nuevos tiempos reclamaban otras maneras de practicar el periodismo. Xavier Chamorro Cardenal, con una sensibilidad multiplicada, se percató que en este siglo que despunta, los nuevos escenarios nacionales e internacionales, planteaban otros compromisos para la construcción de la democracia, el fortalecimiento de la institucionalidad del país, la consolidación del Estado de Derecho y el respeto franco y abierto a la tolerancia y al pluralismo, en un país deficitario de estos preceptos. Consecuente con su manera de pensar, supo abrir las páginas del periódico a voces disonantes, con las que podía estar en desacuerdo, pero jamás les negó el derecho a fijar sus posiciones en distintos ámbitos de la vida nacional. Con esta determinación, EL NUEVO DIARIO se ha mostrado hasta ahora como un verdadero adelantado. En uno de los pocos medios de comunicación que permite en su página de opinión, cuestionamientos y críticas dirigidas en su contra, como prueba de que practica lo que pregona.

El Ing. Chamorro Cardenal estaba convencido que para arraigar una verdadera cultura política democrática, en un país donde la clase política denigra y apostrofa en contra de sus conciudadanos, se requería y se requiere antes que nada, de la más absoluta preservación y apego a la libertad de expresión. Perseverante con su manera de entender el periodismo, Xavier Chamorro Cardenal puso a EL NUEVO DIARIO, en la primera línea de contención y defensa de esa libertad, sin la cual las otras libertades no germinan ni fructifican, como aprendió junto a su hermano de luchas e ideales Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. EL NUEVO DIARIO cristaliza y resume todo el caudal histórico de las luchas emprendidas por distintos medios de comunicación en diferentes etapas políticas que ha vivido Nicaragua. Un periodismo combativo y heroico, que ha sobrevivido a cierres, acosos, confiscaciones, exilio y muerte.

La manera más justa y apropiada para definir su actuación, como director de EL NUEVO DIARIO, sería destacar que siempre estuvo a tono con los tiempos que le correspondió vivir, reclamando de verdad una mayor atención en la solución de los problemas de este país. Lo supo hacer sin poses ni estridencias. Esa presencia clara y sin ambages, colocó a su periódico como un auténtico defensor de las causas más sentidas del pueblo nicaragüense. Un periódico que abre espacio a los reclamos populares y acoge en su agenda a los problemas más palpitantes del país. Un periódico con una clara vocación democrática. La determinación de fundar EL NUEVO DIARIO se basó en estos postulados de los que jamás Xavier Chamorro Cardenal se desvió ni un ápice.

El mayor homenaje que los directivos, trabajadores y periodistas de EL NUEVO DIARIO han tributado a la memoria de Xavier Chamorro Cardenal ha sido asegurar su legado, profundizándolo y extendiéndolo. Saben que sólo de esta forma su compromiso se volverá imperecedero. Con un gran sentido del anticipo, Xavier Chamorro, tuvo el acierto, igual que su padre Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, de preocuparse por garantizar su relevo generacional y profesional. Vacunó a sus hijos la pasión que consumió su vida. Les heredó una tribuna abierta a los cuatro puntos cardinales, como una manera de continuar aportando luces y afanes por una Nicaragua distinta, donde las leyes prevalezcan frente a la arbitrariedad y discrecionalidad de los poderosos.

El legado de un periódico trasciende a sus dueños. Es una herencia que alcanza al país. Xavier Chamorro Cardenal fundó EL NUEVO DIARIO por razones políticas, no como una simple empresa comercial. EL NUEVO DIARIO surgió más como un dispositivo informativo y editorial, que como una entidad mercantil encaminada a engordar su cartera. La fisura producida en La Prensa por las distintas concepciones que mantenía la familia Chamorro Cardenal alrededor de la Revolución Sandinista, hizo que Xavier tomara su propio camino. Se sentía plenamente identificado con la causa de los menesterosos. EL NUEVO DIARIO nació con olor a pueblo. Su distanciamiento posterior con algunos miembros de la dirigencia sandinista, no lo llevó a abjurar de sus compromisos con las mayorías empobrecidas de Nicaragua. No
sólo mantuvo incólume su
política editorial, más bien la profundizó.

La incorporación oportuna y a tiempo de Francisco, Gabriel y Ana María Chamorro García, así como de una nueva generación de jóvenes periodistas que vinieron a alternar con la veteranía y experiencia que ofrecen los años, asignándoles diversas responsabilidades, se están realizando con el mismo entusiasmo que Xavier Chamorro Cardenal imprimía en cada una de sus acciones. Una política informativa y editorial semejante a la que él impulsaba, así como la ratificación de la presencia de Danilo Aguirre Solís, asegura la continuidad de los sueños y esperanzas de Xavier Chamorro Cardenal: edificar al más corto plazo y dentro de un clima de respeto y tolerancia, una Nicaragua para todos y todas, sin discriminaciones políticas, ni de cualquier otra naturaleza.

Xavier Chamorro Cardenal hizo lo que le correspondía hacer desde su posición de director de un medio de comunicación con un enorme ascendiente en la vida nacional: garantizar espacios de expresión a diferentes voces y actores. Estaba convencido que en este terreno EL NUEVO DIARIO debía ejercer un liderazgo, marcar un giro abriendo sus páginas a todas las expresiones políticas existentes en el país. Por eso ni la marginación, ni la unilateralidad, ni el simplismo maniqueísta han encontrado cabida en las páginas de EL NUEVO DIARIO. El deceso del Ing. Chamorro Cardenal fue un duro revés que ha sido revertido mediante el aseguramiento de los principios democráticos que lo indujeron a delinear el horizonte de una patria nueva.

Sin ninguna duda, Xavier Chamorro Cardenal cumplió a cabalidad y de la mejor manera, con la responsabilidad que supone ser director de un medio de comunicación en la Nicaragua contemporánea. Esto le permite descansar con la serenidad que brinda haber asumido cabalmente, su misión por este mundo. ¡Siéntase halagado! Con pruebas en mano, puedo decirle que el equipo de trabajo que usted tuvo la visión de forjar, está cumpliendo con creces la misión para la que fueron formados. ¡Descanse en paz! ¡Su legado está garantizado! EL NUEVO DIARIO ha incrementado su prestigio mediante una actitud consecuente y rectilínea, indeclinable y justa, que debe mantener como su más alta divisa. Sin concesiones inútiles a favor de los grandes intereses económicos y políticos, que siempre van a contramarcha de los anhelos de la inmensa mayoría de los nicaragüenses.

Nuevas y más duras pruebas deberán enfrentar en el futuro inmediato los distintos medios de comunicación. Los registros cotidianos realizados por los medios así lo indican. La incomprensión de que los medios no pueden enajenar, ni hipotecar la libertad y autonomía relativa que gozan, sino a riesgo de perder su prestigio y credibilidad, se ha convertido en el más grande obstáculo para que ejerzan sus funciones de fiscalización de los poderes públicos y privados. Nadie mejor que el propio Xavier Chamorro Cardenal para trasmitir al equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO este legado. Sus años de luchas y esperanzas al lado de su hermano Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, fueron su más grande escuela. Sobre esa piedra edificó su periódico y legó a los nicaragüenses su más grande ejemplo.