Jorge Eduardo Arellano
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He leído con detenimiento algunas opiniones de lectores de EL NUEVO DIARIO, pero a ciencia cierta no sabemos la magnitud que podría tener una de estas opiniones. Hoy decidí, al fin, escribir después de haber anteriormente leído algunas opiniones, como lo decía anteriormente, una de ellas titulada: “Urgente: Se busca derecha emergente”, ya que a mi parecer refleja con visión general la realidad política del país que ahora se incrementa debido a las exigencias de poder de cada uno de los diputados liberales.

Más que desarrollar un análisis igualmente relacionado con la incapacidad de los partidos políticos de derecha para poderse mantener como un adversario político serio y fuerte para el FSLN, me gustaría mejor criticar la situación político-económica que hoy vive nuestro país.

En la página de política de EL NUEVO DIARIO, no recuerdo la fecha, leí un artículo titulado: “Nuevo fracaso del orteguismo”, señalando la imposibilidad de reunir a los diputados para la aprobación de las leyes que benefician a los nicaragüenses – llámense pobres - sin distingo político, se debería haber leído “Nuevo fracaso a la pobreza de Nicaragua”, para corresponderse con la falta de aprobación de préstamos destinados a las mejoras de la infraestructura de beneficio a la población que no hace más que subsistir para llevarse un poco de comida a la boca sin importar los pactos o acuerdos políticos.

La clase política criolla nicaragüense, cuyos miembros se hacen llamar “Padres de la Patria”, debería estar aprobando y discutiendo las leyes para el bienestar en general del pueblo y no necesariamente para el de un sector de la población. Da pena ver en la televisión o leer en los periódicos las declaraciones de los que dicen hacer las leyes, ayudado por los periodistas del montón que no hacen más que incrementar la estupidez de los políticos. Ellos son los de la cara de los nicaragüenses ante el mundo. De repente se me vienen a la memoria los tiempos de mi niñez, cuando el dueño de la pelota perdía éste se retiraba del juego y se llevaba la pelota. Así es como veo al Sr. Wilfredo Navarro y a su fracción de partido, no creo que no sepa que en Nicaragua un gran porcentaje de la población no pertenece a su partido político y todavía dan declaraciones involucrándonos como dueño y señor de nuestras decisiones.

Señores diputados: ¿No se dan cuenta del daño que le están causando a nuestro país?, lugar donde ustedes mismos y sus familias desarrollan sus actividades, aún a pesar de que salgan de vacaciones a otros países. ¿Qué pasa señores, es que sus familiares no les llaman a la cordura?, pues creo que sus conciencias ya no les dictan nada. Señores(as), están equivocados, no hagan política con el hambre del pueblo, con el desarrollo de nuestro país. Ustedes también viven aquí.

Me senté en el escritorio, después de escuchar un programa de radio, e inicié a escribir, pensando como pueblo, como votante, creyendo en el bienestar de la población y desarrollo de nuestra queridísima patria. Y como pueblo estamos sufriendo por la falta de entendimiento político de ustedes, los que se hacen llamar “Padres de la Patria”, pero si mi padre estuviera vivo, seguramente estuviera despotricando contra ustedes.

Da pena que los partidos de derecha, bajo la insistencia, como niño tierno, del Sr. Montealegre, y sus recientes aliados políticos del MRS digan que esta situación política está afectando al Presidente Daniel Ortega y a su partido, porque no es así, están afectando a las personas que votan por ustedes. Definitivamente, pónganse a trabajar, hagan lo que la ley les exige, al final de cuentas a quien se deben ustedes, señores diputados, es al pueblo de Nicaragua y no a un partido político, nosotros los nicaragüenses pagamos sus salarios y estoy seguro de que si trabajara para el gobierno y faltara a mi puesto de trabajo, a como ustedes están haciendo en los últimos días, me correrían al instante. Eso es lo que deberíamos estar haciendo el pueblo de Nicaragua, corriendo a los diputados que no hacen su trabajo y que solamente están velando por sus partidos políticos, sin pensar en la población.

Vamos pueblo, con esa idea, levantemos nuestras voces. Los insto a recolectar las firmas necesarias para, en contrapropuesta para el reconteo de los votos, elaborar un proyecto de ley donde le recortemos el salario a los “padres de la patria”, retirémosles las prebendas, los C$ 400.000 (cuatrocientos mil córdobas) que reciben, la gasolina, etc., para contrarrestar y apoyar el presupuesto del país. Votemos para que los honorables señores diputados trabajen, que con jugosos salarios y prebendas no hacen más que atrasar el desarrollo de Nicaragua.

Seamos objetivos en la información, lo que afecta al pueblo debe ser señalado de esa forma. Cómo nos perjudica que el Sr. Montealegre ande de puerta en puerta como niño mimado señalando cosas inexistentes. Los nicaragüenses tenemos que resolver nuestros problemas en casa. Nadie tiene que inmiscuirse en nuestros problemas, llenémonos de orgullo, de patria. No aceptemos condiciones, pues alguien que nos está ayudando sin interés alguno, no puede condicionarnos.


Finalmente la propuesta sería:
1. Reducir los escaños de la asamblea a la menor cantidad posible. Uno o dos diputados por departamento, pues eso nos bastaría para la sufrida empobrecida Nicaragua. Con 51 diputados estaríamos mejor. No sería necesario pagarle a 41 Diputados que no hacen nada.

2. Recortarles el salario a US $ 1,500.00 (Un mil Quinientos Dólares), ya que ellos deben trabajar para el pueblo y no el pueblo para ellos.

3. Entregarles solamente el estipendio del día de trabajo (viáticos por día).

4. El restante de dinero podría ser utilizado para crear el fondo a los desempleados o para sacar a los niños de la calle, creando un instituto de ayuda a los niños pobres y enseñarles otro tipo de acción para colaborar con su familia.


Nosotros, pueblo, podemos, somos capaces de hacer lo que se nos proponga, pongamos a trabajar a los diputados que se están enriqueciendo con los impuestos que les pagamos para que ellos no trabajen. Hagamos el cambio.


roberto.villanueva@ymail.com