Jorge Eduardo Arellano
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A través de los medios de comunicación social escritos se dio a conocer a todo el pueblo de Nicaragua que por disposición de la Corte Suprema de Justicia, a partir del lunes 17 de noviembre de 2008 hasta el siete de enero del corriente año, los Tribunales de Justicia en todo el país trabajarían de 8:00 de la mañana a 12 del mediodía, es decir, se reduce la jornada laboral en el Poder Judicial en cuatro horas diarias, con lo cual todos los usuarios de la Justicia se verán afectados seriamente en cuanto a administración de justicia, con esa reducción, obviamente los niveles de la retardación de justicia incrementarán terriblemente, pues, si con el horario de trabajo de ocho horas, los Jueces y Magistrados eran absolutamente incapaces de brindarle al pueblo un servicio eficiente y eficaz, ahora la situación será mucho peor.

So pretexto que la institución atraviesa una profunda crisis económica, ocasionada por el Modelo de Gestión de Despacho Judicial, implementado en la ciudad de Managua, el famoso Modelo que desde su génesis fue cuestionado por los usuarios, abogados litigantes y público en general de ser factor de retardación de justicia, de tener jueces sin rostro, pues no hay acceso a éstos, señalado de inconstitucional y de violatorio a la leyes procesales civiles. Ante las críticas los magistrados de la CSJ calificaban el modelo como la última maravilla del mundo, llegaron al extremo de reprimir a los abogados litigantes que protestaban, procesando administrativamente a cuatro u ocho dirigentes. Empero, en estos momentos se reconoce que el nuevo Modelo hizo colapsar financieramente al Poder Judicial, lo cual podría ser cierto, pues en su implementación los magistrados irresponsablemente incrementaron planilla de personal, de tres mil trabajadores que habían en el año 2006, pasaron a cinco mil, al nuevo personal contratado le pagan salarios jugosos, aún mayores y mejores que el que devengan Jueces y Magistrados de Tribunales.

Pese a que año con año la CSJ recibe del Presupuesto General de la República un sustancial incremento de 200 a 300 millones de córdobas, ya que en el año 2008 el presupuesto del Poder Judicial andaba en la bicoca de 1,144,724,248, más mil millones de córdobas, sin incluir los millones de córdobas de la reforma presupuestaria de junio de 2008; sin agregar los recursos económicos en concepto de ayuda otorgada por organismos internacionales; los millones de córdobas que percibe la CSJ, del Registro de la Propiedad, por las inscripciones de Escrituras. No obstante, aún con esa danza de millones y millones de córdobas, hay una aguda y profunda crisis económica en ese Poder de Estado, al punto que en todos los complejos judiciales hay escasez de papelería, no hay dinero para comprar implementos de computadoras, a veces no hay combustible para los vehículos encargados de hacer las notificaciones, a los trabajadores no se les paga el viático de alimentos y de transporte, los salarios de los empleados de base se encuentran congelados desde hace varios años, por dicha causa se han producido huelgas por parte de los trabajadores.

La situación por la que atraviesa el Poder Judicial, en particular la CSJ, es dramática y trágica, es inconcebible que a inicios de la década de los años noventa, en el Poder Judicial escasamente trabajaban dos mil funcionarios; una CSJ integrada con siete magistrados; dicho poder tenía un raquítico presupuesto, los Magistrados, Jueces, Secretarios de actuaciones tenían un bajo salario, sin embargo, en esa época el pueblo recibía en materia de justicia un servicio de mejor calidad, y ahora que el Estado destina el cuatro por ciento del Presupuesto General de la Republica, ahora que en el Poder Judicial laboran más de cinco mil funcionarios, con 16 Magistrados en la CSJ, ahora que cada magistrado de la Corte goza de un salario envidiable de cinco mil dólares; Magistrados de Tribunales de Apelaciones devengan cincuenta mil córdobas; Jueces de Distrito Penal, ganan treinta mil; los Jueces Locales rozan los quince mil, el usuario reciente un pésimo y decadente servicio que afecta la buena marcha de la justicia en todo el país.

Se desconocen las verdaderas causas por las cuales se recorta en un cincuenta por ciento el horario de trabajo en el Poder Judicial. Los magistrados acusan al Modelo de Atención de Despacho Judicial, el cual defendieron a capa y espada. Pregunto: ¿No será que la comunidad internacional cooperante, como efecto a los problemas políticos que han originado los resultados de la elecciones municipales, decidió abruptamente cortar la ayuda que venía entregando a la CSJ,para el Modelo de Despacho Judicial? ¿O acaso la crisis financiera es producto del derroche, el despilfarro y la pésima administración de recursos económicos que han tenido en los últimos años los 16 magistrados de la CSJ?
Cualquiera que sea la causa de la debacle, el pueblo nicaragüense no puede ni debe ser víctima de semejante desorden imperante. Es un secreto a voces la manera en que los 16 magistrados de la CSJ discrecionalmente usan los recursos económicos del presupuesto, para nadie es secreto la compradera año con año de vehículos nuevos de paquetes para los 16 magistrados y para sus allegados, es una soberana irresponsabilidad como la planilla de trabajadores en poco tiempo se incrementó en más del ciento por ciento, los jugosos salarios que se asignan funcionarios que ingresan apadrinados por los magistrados. A la Corte Suprema de Justicia nunca se le ha hecho una revisión de sus cuentas. Pregunto: ¿Hasta cuándo la Contraloría General de la República se dispondrá con sus auditores a efectuar una auditoría especial en la CSJ para saber exactamente que es lo que está pasando en cuanto al manejo de los recursos económicos que año con año el pueblo entrega a ese Poder de Estado? Se precisa que los contralores asumen su obligación de supervisar los recursos en la CSJ, más ahora que públicamente los magistrados reconocen que viven una grave crisis financiera.

La disposición de los magistrados de reducir la jornada laboral a la mitad de tiempo, implica que todo el pueblo recibirá menos servicio de dichos funcionarios públicos. Esto significa que aumentará la retardación de justicia en perjuicio de los usuarios. Los magistrados de la CSJ, laborarán cuatro horas menos por cada día, igual pasará con todo el Poder Judicial. La pregunta del millón es: ¿A todos estos funcionarios públicos se les mantendrá el mismo salario por sólo laborar cuatro horas? Creo que cada funcionario público debe ganarse su sueldo, dando un buen servicio, de manera que si trabaja sólo cuatro horas, ¿por qué va ha recibir el salario de ocho horas? Es tiempo de que alguien le ponga el cascabel al gato. Tienen la palabra los señores Contralores de la Contraloría, para que investiguen qué está pasando en la CSJ, y aplicar las medidas necesarias para corregir el desorden, despilfarro y la anarquía que desde hace varios años se viene observado en todo el poder judicial

*Abogado y notario público