Jorge Eduardo Arellano
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El abuso sexual en la niñez y adolescencia es una manifestación de la violencia sexual que a causa de relaciones no equitativas de género y generacional, suele ser ejercida por hombres en contra de mujeres, niños/as y adolescentes. En el 90 por ciento de los casos de abuso sexual, el abusador es un hombre.

Cada año miles de niñas y niños son afectadas/os por el abuso sexual, y datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que un 20% de las mujeres reconoce antecedentes de abuso sexual infantil. En la mayoría de los casos los abusadores son personas conocidas y “de confianza”, por lo que muchas veces no es fácil prevenir el abuso sexual infantil.

Un paso importante para su prevención es hablar del asunto en el seno de la familia y en la comunidad, rompiendo el mito que el abuso sexual sólo es cometido por personas desconocidas. Urge tomar conciencia de la realidad y del hecho de que el 85% de los abusos se produce por personas conocidas de la familia, cercanas a la familia, amigos y vecinos.

Asimismo, es necesario revisar costumbres y tradiciones de crianza y educación en la familia. En muchas se les enseña a las niñas y niños que, por respeto, siempre deben obedecer a las personas adultas, haciéndoles creer que éstas siempre saben lo que está bien y siempre tienen la razón. Este tipo de educación puede contribuir a que se produzcan abusos, ya que los abusadores se aprovechan de ello para seducir, engañar y manipular a las niñas y niños.

En este sentido, en los procesos de crianza y educación de niñas y niños es importante, en primer lugar, conversar con ellas/os sobre la existencia del abuso sexual y de cómo se produce, y sobre la sexualidad humana, desarrollando en ellos/as conocimientos, capacidades y un sentido fuerte de autovalor y autoestima. El doctor Pedro Barreda, pediatra chileno (www.pediatraldia.cl), propone un plan de enseñanza de acuerdo a la edad, que consiste en:
T 18 meses: enseñarle al niño/a los nombres apropiados de las partes del cuerpo.

T 3-5 años: enseñarle al niño/a las “partes privadas” del cuerpo y a decir “no” a cualquier oferta sexual. Déle respuestas directas a sus preguntas acerca del sexo.

T 5-8 años: explicarle que la seguridad lejos de casa y la diferencia entre un cariño bueno y un cariño malo. Hay que alentar a los hijo/a a platicar acerca de experiencias que le hayan dado miedo.

T 8-12 años: enseñarle seguridad personal. Explicarle las reglas de conducta sexual aceptadas por la familia.

T 13-18 años: destacar la seguridad personal. Explicarle sobre la violación, las enfermedades sexuales y el embarazo indeseado.

Asimismo, el doctor Barreda da una serie de recomendaciones útiles para madres y padres de familia para que puedan prevenir el abuso sexual:
T Siempre estar alertas ante muchas situaciones “que podrían ser peligrosas”.

T Pedir a otra persona adulta responsable que los/las cuide cuando no pueden cuidarlos.

T Conocer a las amistades de sus hijos/as, especialmente aquellos/as que son un poco mayores que su hijo o hija.

T Enseñar a sus niños/as a velar por su propia seguridad.

T Enseñarles a no aceptar dinero o favores de extraños.

T Advertirles que no acepten nunca pasear con alguien a quien no conocen.

T Explicarles que es correcto llamar la atención, gritar y crear un escándalo cuando un adulto les hace sentir incómodos o los/las asusta.

T Recordarles que muchas/os niñas/os son víctimas de personas que ellas/os conocen.

T Decirles que ellos/as no tienen por qué estar de acuerdo con demandas para mantener contacto físico estrecho si no quieren.

T Asegurarles que es totalmente correcto decir “no” aun a parientes cercanos y amigos.

T Animarles a que les digan inmediatamente si alguien los/as toca o se dirige a ellos/as en forma que parece extraña.

T Hablarles sin asustarles.

Para prevenir el abuso sexual infantil es importante que niñas y niños aprendan que tienen el derecho a la privacidad e integridad de su cuerpo, y que si alguien les mira o les toca de forma morbosa o desagradable, deben contarlo de inmediato. Asimismo, hay que explicarles las formas de intimidación que usan los abusadores para que guarden el abuso en secreto, muchas veces mediante amenazas y chantaje emocional, e instruirles que nunca deben guardar este tipo de secreto.

Para poder hacerlo, es imprescindible que los niños y las niñas tengan confianza total en las personas que los/as cuidan (madre, padre, abuela, etc.), sabiendo que siempre les van a creer y proteger, algo que difícilmente sucede si hay relaciones de violencia y maltrato en la familia.

Por lo tanto, la educación con ternura, basada en el respeto y el cariño, es base fundamental para la prevención del abuso sexual, tanto en la familia, como en la escuela y la comunidad. Es importante dar a las niñas y los niños los recursos personales y criterios que necesitan para identificar a un potencial abusador y evitar el abuso sexual.

hablemosde.abusosexual@gmail.com