Jorge Eduardo Arellano
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Ésta es una frase muy usada por la humanidad entera y en muchos idiomas en todo el planeta, sin lugar a dudas también es ahora muy usada en nuestro país, mucha gente que cree en Dios le da este tipo de agradecimiento cada vez que termina un año y empieza otro. Los motivos para ello pueden ser muy variados y es de acuerdo con los niveles de prioridades o deseos que tiene cada persona, veamos algunos ejemplos de ello; la gente da gracias a Dios por un año menos por el hecho de avanzar en el pago de una deuda, cada año que pasa es un año menos que debe y de esa forma una vez que termine el plazo con el que se ha comprometido es mayor el agradecimiento.

Otras personas le dan gracias por un año menos en sus estudios a cualquier nivel y más si se encuentra en el extranjero, el tiempo avanza y a medida que pasa el tiempo se acercan a su meta final: la coronación de un grado académico, hay otros tipos de agradecimientos y es cuando una persona ha cometido un delito y está purgando una pena en el sistema penitenciario, cada año que pasa es un año menos en su condena y al final del camino recuperará su libertad y se volverá a integrar a la sociedad.

Hay quienes agradecen un año menos de un tratamiento médico que de forma continua ha venido siguiendo con la esperanza de curarse de una enfermedad que lo aqueje, es un año menos de tratamiento y por ello se acerca la cura definitiva.

Podemos seguir citando ejemplos de agradecimientos de un año menos cuando al final de ese camino se produce algo bueno, pero lo que de seguro se está poniendo de moda en Nicaragua es el agradecimiento a Dios por aspectos de carácter político que van más allá de un aspecto meramente personal como los citados con anterioridad. Me atrevo a decirlo y sostenerlo con cada letra: la mayoría del pueblo nicaragüense, de todos los colores políticos, clases sociales, credos religiosos, razas, edades y cualquier tipo de similitud o diferencia es que damos gracias a dios… porque es un año menos del gobierno de Daniel Ortega.

Estoy seguro que dos años han sido más que suficiente para demostrar la incapacidad, la ineptitud, la arrogancia, la prepotencia, el salvajismo político, la megalomanía, la corrupción, el vulgar nepotismo, la intolerancia, el desprecio y la inconveniencia por supremo interés nacional de este gobierno actual.

Damos gracias a Dios por habernos permitido pasar un año más sin habernos muerto de hambre y no haber sufrido una garroteada por el hecho de ser opositores a la dictadura, gracias a Dios porque al terminar este año es un año menos que tenemos que soportar semejante tortura cada vez que abre la boca el señor Presidente y dice cada barrabasada en un raro trance que lo traslada a los años más oscuros en la década de los ochenta creyendo que los jóvenes de ahora; como los de entonces están dispuestos al sacrificio de sus propias vidas por un desquiciado que no es capaz de diferenciar la verdad de la fantasía y más enfermos son los que lo rodean que además de no tener ninguna capacidad para permanecer en esos cargos no hacen nada por evitar semejante destrucción del país, que al finalizar este martirio gubernamental efectivamente no quedará piedra sobre piedra ante semejante pobreza que ellos mismos están provocando con tanta altanería sin importarles los demás, aquellos pobres que han condenado a seguirlo siendo por mucho tiempo, pero también a aquellos que teniendo un poco más también los quieren llevar a la más profunda miseria cuando por sus discursos irresponsables sigan causando más desempleo. Al final la única intención que tiene este paciente es llevar a la pobreza absoluta a toda Nicaragua y erigirse en el rey de los pobres del mundo.

Por eso es que damos gracias a Dios de que se le acabe el tiempo de seguir engañando y defraudando a mucha gente humilde, de seguir manteniendo en puestos a una cantidad inmensa de cepillos serviles que sin haber jamás luchado ni dado nada por la Revolución fracasada por ellos mismos, ahora se benefician con los mejores trabajos dejando por fuera a los verdaderos héroes que dieron todo sin esperar nada a cambio y hoy en día luchan cada mañana por conseguir el plato de comida para su familia que los esperan en casa con la esperanza de haber conseguido algo en la casa del partido, mientras los nuevos ricos, aquellos ex guerrilleros, disfrutan de sus mansiones, de sus carros último modelo, para ellos y sus hijos, de sus empresas salidas de la nada y ahora con un inmenso capital o con varios cargos, y por ende varios salarios, como que fueran los únicos capaces de ocupar esos puestos.

Gracias a Dios que es un año menos de tanta corrupción en las instituciones del Estado, la contratación de amigos, el uso de los vehículos de la institución para fines estrictamente personales, mientras la pobre gente de a pie no tiene ni para el pasaje del bus y recorre enormes distancias bajo el ardiente sol en busca de una ayuda, y al final le dicen sus mismos compañeros de partido que regrese la próxima semana que ahorita el “hombre” no ha soltado nada y con eso de que la ayuda extranjera se va, ellos son los culpables de su desgracia.

Pero ante semejantes evidencias yo me pregunto: ¿Es que se acabaron las personas inteligentes y honradas dentro del Frente Sandinista? ¿Es que acaso los fieros guerrilleros se convirtieron en una bola de cobardes y sólo saben decir sí señor o sí señora? ¿Qué esperan para despertar de ese letargo que se les ha comido la dignidad, el orgullo y el valor que demostraron durante muchos años? ¿Dónde están aquellos que comenzaban las reuniones con las críticas y las autocríticas y al final se hacían las respectivas recomendaciones para superar los problemas? ¿Es que ahora todos tienen terror de hablar o criticar dentro de su propio partido sólo porque se lo quiere robar una familia en particular? ¿Dónde están los inteligentes y pensantes cuadros de la revolución?. Le daría gracias a dios si obtuviera una respuesta sensata y creíble de mis ex compañeros de partido, y por preguntar esto estoy seguro que no me convierto ni en oligarca, traidor, pelele o vendepatria, les puedo asegurar que soy más sandinista y revolucionario que Daniel Ortega, su familia y todos los serviles que ahora se lucran de su poder.

Pero también debemos dar gracias a Dios porque es un año menos en el poder de todos esos Magistrados, Diputados y demás personajes de la fauna política de este país que se rigen por un período determinado y que sólo vergüenza le han causado a este pueblo, todos esos que autollamándose “oposición” no hacen más que buscar su propio beneficio y el de sus allegados arrastrando una cola más larga y pesada que un lagarto de agua salada y tratando de hacer el chamarro de oponerse a este nefasto gobierno, ya ninguno nos tragamos semejantes pantomimas baratas, gracias a Dios que estarán un año menos en sus cargos, para beneficio del país.

Gracias a Dios por hacernos feliz y darnos un venturoso año nuevo a pesar de las tormentas que se vienen sobre todos nosotros sin necesidad de buscar las tormentas internacionales, sólo te agradecemos porque ya es un año menos de este doloroso, vergonzoso y humillante gobierno de Daniel Ortega. ¡No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista! ¡Aleluya!