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Señor Director:
Me causó asombro y estupor, por decir lo menos, que un periódico de la categoría de “EL NUEVO DIARIO” haya publicado en su edición del pasado viernes 9 de enero una serie de artículos escritos por columnistas con enfoques completamente sesgados y carentes de objetividad, pecando contra los más elementales y básicos principios de la ética periodística.

Nos distinguimos los humanos, -o por lo menos algunos de nosotros- del resto de los animales, en que tenemos capacidad de discernimiento. Es esta capacidad que nos da la facultad de analizar premisas, combinarlas con hechos y derivar de todo ello, por medio de procesos de lógica racional, conclusiones incontrovertibles.

Acompáñeme en este análisis.

Premisa No. 1: El derecho a la defensa es un derecho fundamental, no solo en el ámbito jurídico, sino especialmente, y con mayor razón, cuando se atenta contra la vida humana. Éste es un derecho establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reconocida por todos los países civilizados.

Premisa No. 2: Israel se retiró por completo de la Franja de Gaza en el año 2005. No sólo retiró las fuerzas armadas, sino que además desmanteló la totalidad de los asentamientos judíos en ese territorio.

Premisa No. 3: Desde la retirada de Israel, en el 2006 se empezaron a disparar desde el territorio de Gaza misiles contra la población civil israelí a razón de aproximadamente 4 a 5 diarios en promedio. No hubo nunca retaliación militar por parte de Israel.

Premisa No. 4: En junio 19 de 2008, entró en vigencia una tregua de 6 meses con el Hamas. La tregua terminó a mediados de diciembre de 2008. Durante los 6 meses de “tregua” se lanzaron más de 350 cohetes desde la Franja de Gaza. No hubo ninguna respuesta militar por parte de Israel. Tampoco la hubo durante las dos siguientes semanas, en que la rata de cohetes se disparó a más de ocho diarios.

Premisa No. 5: Ninguno de los cerca de 5 mil cohetes lanzados desde Gaza en todos estos años estaba dirigido contra objetivos militares. Todos tenían como objetivo la población civil israelí. El número de muertos, incluidas mujeres y niños israelíes, causado por estos cohetes, fue de varias decenas.

Premisa No. 6: El número de artículos periodísticos de “EL NUEVO DIARIO” condenando los más de 5 mil cohetes lanzados desde la Franja de Gaza durante los años 2005 a 2008 fue ¡CERO!
Premisa No. 7: La prensa moldea y encausa la opinión pública. A su vez, la condena de la opinión pública, de actos injustos, ilegales o inmorales cometidos por líderes, sectas u organizaciones contra la sociedad establecida, logra la reducción o el cese de dichos actos. Como ejemplo reciente de esto, podemos ver cómo la opinión pública mundial, inducida por la denuncia implacable de la prensa, hizo que los gobiernos de Chávez y Correa le retiraran el apoyo a las FARC, lo que a su vez ha derivado de manera directa en una marcada reducción del secuestro de civiles y políticos por parte de la FARC en Colombia.

Premisa No. 8: Si la prensa del mundo libre hubiera condenado cada uno de los lanzamientos mortales de cohetes lanzados desde Gaza, especialmente a partir del momento en que Israel desocupó completamente ese territorio en 2005, y hubieran denunciado -con el mismo ahínco que ahora lo hace- la masacre de los niños israelíes asesinados por esos cohetes, el grupo terrorista Hamas habría tenido que cesar los lanzamientos o por lo menos reducirlos, al punto que el 29 de diciembre pasado, Israel no se habría encontrado en la necesidad de intervenir en Gaza.

Premisa No. 9: Bajo cualquier normatividad que se lo mire, Israel no sólo tenía el derecho de responder a los cientos de cohetes mensuales que estaba recibiendo de Gaza, sino que tenía, además, la obligación de tomar medidas para proteger a su población, que a diciembre 28 de 2008 estaba recibiendo 7.5 misiles diarios en promedio, varios de los cuales cayeron en escuelas y jardines infantiles.

En este punto probablemente se me responderá: “Puede que Israel tenga derechos, pero hay formas y formas de responder y lo que está haciendo Israel es desproporcionado, criminal e inhumano”.

No quiero caer en el error de empantanar esta exposición matemáticamente precisa, para entrar a discutir asuntos subjetivos, donde la controversia sobre qué es desproporcionado es interminable e imposible de determinar en forma absoluta. Por el contrario, voy a conceder que lo que está ocurriendo es inhumano, una tragedia de inmensas proporciones, e incluso, voy a omitir los argumentos de defensa que esgrime Israel respecto de la parte de su responsabilidad en la muerte de civiles inocentes. Me voy a concentrar en el otro lado de la moneda. En aquella parte de esa culpa por las muertes de civiles palestinos inocentes, grande o pequeña, pero definitivamente importante, que le cabe a otros agentes. Y no me refiero a la que le corresponde al Hamas.

Premisa No. 10: Bajo el derecho penal internacional, si usted es testigo de un crimen y no lo denuncia, usted está cometiendo un delito. Pero más allá de ello, si usted tiene conocimiento de la ocurrencia continuada de una actividad ilegal y no la denuncia, usted ya no está incurso en encubrimiento, sino que pasa a ser cómplice. Y si dentro de esta actividad ilegal se cobran vidas humanas, usted pasa a ser cómplice de homicidio.


Consideraciones y Conclusiones: Está establecido que ustedes, como periodistas, estando en la obligación moral y profesional frente a sus comunidades, de denunciar y condenar cada uno de los 5 mil lanzamientos de cohetes disparados desde Gaza contra la población civil israelí durante todos estos años, nunca lo hicieron. Está igualmente establecido que, al no hacerlo, de alguna manera, por mínima que fuera, contribuyeron a que estos lanzamientos continuaran e incluso se intensificaran en los días previos a la reacción israelí en diciembre 29 de 2008. Está también establecido que Israel reaccionó con acciones cuyo objetivo es impedir que se sigan lanzando cohetes contra sus ciudadanos, e igualmente, que si los ataques no se hubieran intensificado en los últimos días de diciembre, Israel no habría reaccionado con una acción militar, tal como se abstuvo de hacerlo durante los varios años que recibió cantidades “soportables” de ataques de misiles entre 2005 y 2008. Todo ello lleva a la incontestable conclusión de que ustedes, señores periodistas, con su “silencio selectivo”, tienen untadas sus manos de sangre; sangre de estos mismos palestinos inocentes a quienes en sus artículos, cínicamente defienden. Y ni hablar de la sangre de los centenares de civiles israelíes muertos y heridos por los cohetes del grupo terrorista Hamas antes del inicio de esta ofensiva israelí.


No lo denuncio yo. No es mi opinión. Es la conclusión ineludible e incuestionable que resulta de unas premisas y unos hechos claramente delineados, analizados y probados, procesados por la lógica y el raciocinio.

Concluyo con una inquietud: En el año 2007, en esta misma Franja de Gaza, el Hamas masacró varios cientos de palestinos por puras razones políticas, para tomarse el poder de dirigencia de Gaza que ostentaba la OLP. Fue una matanza contra todo aquel que se declarara seguidor de Mahmud Abbas, presidente de la OLP y representante oficial del Pueblo Palestino. Quisiera saber en qué fecha salió publicada una condena suya, señores periodistas, de esta masacre inhumana al pueblo palestino.

Sería grave que ustedes nunca se hubieran pronunciado condenando estos hechos, porque ello significaría entonces, que ustedes NO están ahora, como exponen fervientemente, irguiéndose en defensores del pueblo palestino y condenando las masacres contra su población civil. ¡¡No...para nada!! Aquí, lo que se vislumbra es un sesgo ideológico marcado, una tendencia a influir y adoctrinar a los lectores desprevenidos por medio del poder de la prensa que ustedes detentan, indisponiéndolos en contra de una cultura milenaria: el pueblo judío y el Estado de Israel, como exponentes de una civilización culta, decente, organizada y respetuosa por la vida y que mucho, muchísimo le ha aportado a la humanidad.

Con un atento y respetuoso saludo,
*Ingeniero Agrónomo.