Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

¿Tan pronto te olvidaste de Francisco Moreno, de Selim Shible, de Roberto Amaya? ¿Y de Carlos, de Silvio Mayorga, de Óscar Turcios? ¿Cómo es que tan pronto te olvidaste de vos mismo? ¿En qué esquina del tiempo dejaste tus ideales de juventud? ¿En qué rincón del espacio dejaste botada la memoria y el ejemplo de Camilo?
¿Cómo es que tan pronto te dejaste corromper por el poder y la soberbia? ¿A cambio de qué has corrompido a quienes se te acercan? Aunque reconozco también que ahora, para acercarse a vos, hay que haberse antes corrompido.

¿Cuándo aprendiste ese doble lenguaje, especial para la mentira disfrazada de palabras bonitas, en cuyo manejo te has vuelto desgraciadamente un maestro? Ciertamente no habrá sido en las clases de oratoria que recibíamos con Fernando Gordillo cuando éramos chavalos.

¿Qué te pasó, Daniel, qué te pasó?