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En la historia de EU y resto del mundo hay muchos gángsteres reconocidos. Algunos han sido descubiertos, procesados y sancionados, pero la mayoría han operado y operan con testaferros cometiendo fechorías diversas y respaldados por el poder y la influencia, eludiendo a la justicia hasta convertirse en “célebres hombres de negocios, importantes dirigentes políticos, o filántropos caritativos”, engrosando la lista de los multimillonarios. De la lista pública, y de la información disponible sobre los más destacados, muchos se preguntan: ¿Quién es más gángster, Al Capone o Bernard Madoff?.

Al Capone

Cuando se habla de Al Capone, o Cara Cortada, inmediatamente lo identificamos como un gángster asesino y contrabandista nacido en Nueva York, quien a los catorce años estudió en una escuela de Brooklyn, pero la abandonó para formar parte de las bandas de la ciudad. Luego se adueñó del hampa de Chicago eliminando a todos sus rivales en una serie de guerras mafiosas, hasta que en 1929 ejerció el control total de la mafia mediante el dominio o aniquilamiento de todas las bandas, hechos llevados a la pantalla grande en famosas películas taquilleras y literatura gráfica. Ojalá que así se divulgara la vida de personas ejemplares que deben ser paradigma de las nuevas generaciones.

Tras deshacerse de sus rivales, siguió enriqueciéndose gracias al tráfico ilegal de bebidas alcohólicas, ocasionado por la Ley Seca, y a través de su vasta red clandestina de salas de juego. Se estima que en 1927 su fortuna ascendía a cien millones de dólares. Aunque siempre hacía sus negocios con testaferros y no había registros que lo relacionasen con sus ganancias, las nuevas leyes promulgadas en 1927 permitieron al gobierno federal perseguirlo por evasión de impuestos. Fue perseguido hasta que le encontraron recibos que lo relacionaban con ingresos por juego ilegal y evasión de impuestos por esos ingresos.

El proceso y acusación ocurrió en 1931. Al Capone fue encontrado culpable, pero más por la evasión fiscal que por los asesinatos, y sentenciado a 11 años. Fue enviado a una prisión federal de Atlanta en 1932, pero debido a que estaba controlando la mayoría de sus negocios desde esa cárcel, se ordenó su traslado a la isla prisión de Alcatraz, donde era vigilado estrictamente y tenía prohibido cualquier contacto con el exterior, lo que debilitó su imperio hasta la desaparición. Tras ocho años en prisión, se le concedió libertad condicional debido al deterioro mental y físico. Tras pasar un tiempo ingresado en el hospital, fue trasladado a su mansión de Miami Beach, donde residió hasta el final de sus días.

Bernard Madoff

Recientemente se han publicado noticias sobre la acusación por malversación de valores a Bernard Madoff, al que muchos medios e instituciones financieras lo llamaban “el mago de las finanzas”, “el afamado hombre de negocios que desarrolló un esquema piramidal”, “el que revolucionó Wall Street, ya que permitió multiplicar las operaciones de la bolsa al pasar del teléfono a las computadoras cerrando contratos en pocos segundos en lugar de minutos, multiplicando así los movimientos y las ganancias”, “el veterano broker que en su momento tuvo la fabulosa capacidad de amasar fortunas en Wall Street”, “leyenda viva del éxito americano”, “acaudalado caritativo” , “un socorrista de las playas de Long Island que pasó al frente del mercado bursátil Nasdaq”, “una personalidad de moda apreciada por las clases ricas e influyentes”, entre otros tantos calificativos con que fue descrito, públicamente, durante años. Madoff fue presidente de la bolsa electrónica Nasdaq, y luego fundó su propia empresa, Bernard L. Madoff Investment Securities LLC.

Su página web destacaba su filosofía de responsabilidad, con un interés personal en mantener el intachable historial, asegurando a sus clientes sorprendentes y consistentes retornos sobre las inversiones de negocios justos y de altos estándares éticos, asegurando que invertir en Madoff era tan seguro como poner su dinero en bonos del Tesoro.

De pronto se conoce que ese personaje cometió un mega fraude por más de 50 mil millones de dólares y que al menos la mitad de sus clientes eran fondos de riesgo, bancos y ricos inversores, y que había mucho apalancamiento involucrado. La realidad es que era un destacado gángster, un estafador intergaláctico. Algunos medios critican que no hubo control y preguntan cómo es posible que dicho gángster aplicara un esquema piramidal por décadas sin ser descubierto. Es innegable la falta de control e irresponsabilidad de las instituciones, pero indudablemente Madoff, el símbolo de los corredores de Wall Street, es un estafador de grandes ligas.

Madoff, de 70 años, nunca fue “detectado” sino que confesó voluntariamente a sus empleados, que dirigía un esquema Ponzi o fraude piramidal, que colapsó con pérdidas que exceden los $50 mil millones, que estaba liquidado, que no tenía absolutamente nada y que pretendía entregarse a las autoridades después de gastar los 200 ó 300 millones de dólares que le quedaban cubriendo algunas obligaciones, seguramente previendo y amarrando, con sus influencias y capacidad para pagar una fianza, que sería liberado.

Dicho esquema probablemente se desplomó cuando clientes quisieron retirar sus fondos dados los problemas de las bolsas, como lo han solicitado a otros fondos especulativos alrededor del mundo, con la particularidad no había dinero para retirar, ya que no habían nuevos inversores que depositaran su dinero por la pérdida de confianza en las bolsas. Su estafa no generaba riqueza, sino ilusión y deseos de riqueza. Sus clientes no se daban cuenta de que sus ganancias eran los capitales invertidos por otro cliente. Mientras nadie reclamara su depósito inicial, el esquema y la secretividad se mantenían, y durante décadas Madoff logró “engañar” seguramente con la complacencia de funcionarios sobornados, a clientes en Estados Unidos, grandes bancos y empresas internacionales.

Similar a la caída del Lehman Brothers, American International Group y otras instituciones aparentemente sólidas, los problemas de Madoff son considerados ejemplo del descontrol generalizado, y la codicia existente en Wall Street.

¿Cómo funciona un esquema Ponzi?.

En un esquema Ponzi, o fraude piramidal, se ofrecen inversiones con una rentabilidad exageradamente alta para atraer a los participantes, y los intereses se van financiando con los fondos de nuevos inversores. El estafador usa dinero de nuevos inversionistas, que son atraídos con la promesa de altos retornos para pagar a los inversionistas previos y así continúa operando de forma sucesiva. Ese esquema es similar al de Agave Azul, que se abortó en Nicaragua, o recientemente al de DMG en Colombia, en el que apareció involucrado un hijo del Presidente Uribe.

Supuestamente a rendir cuentas.

Madoff fue detenido recientemente, pero casi de inmediato liberado al pagar una fianza de 10 millones de dólares. Los investigadores tratan de descifrar el crucigrama de cómo pudo perder 50,000 millones de dólares de inversores, y tratan de desentrañar la pirámide Ponzi montada por Madoff.

El juez le está obligando a presentar una lista de sus activos y pasivos, para determinar qué les queda a los inversores que defraudó. Debe presentar cuentas debidamente verificadas de sus activos y pasivos, detalles de todos los bienes, fondos y propiedades, y determinar en qué medida estaban mezclados los fondos de las operaciones de su empresa y otros negocios internacionales.

Muchos clientes o inversores están al borde del suicidio e indignados, perdieron parte o todo su capital, buscan información sobre qué sucedió con sus fondos que creían a salvo en manos de dicha persona, ampliamente reconocida en Wall Street durante casi medio
siglo.

Veremos en vivo y a través de todos los medios, el juicio a Madoff. Se librará una batalla entre el poder del dinero, las influencias y la justicia. No se puede ocultar semejante fraude. No hay gángster que sea eterno, al final será descubierto al mundo. Las futuras generaciones podrán conocer detalles de semejante acto bochornoso de un símbolo de Wall Street, a través de películas y detalles históricos. Muchos se preguntan cuántos Madoff sobrevivirán esta tormenta, o cuántos serán encubiertos para proteger a Wall Street.