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Es fundamental iniciar este artículo dando a conocer de forma literal el significado de la palabra temerario, según el diccionario de la Real Academia Española, temerario, ria. (Del lat. temerarus). adj. Excesivamente imprudente arrostrando peligros. || 2. Se dice de las acciones de quien obra de este modo. || 3. Que se dice, hace o piensa sin fundamento, razón o motivo. Juicio temerario. V. imprudencia ~.

Cuando se discutió en la Asamblea Nacional la parte especial del nuevo Código Penal, me pareció que era fundamental legislar sobre algunas actuaciones que, a pesar de contenerse de forma genérica en otros instrumentos jurídicos nacionales e internacionales, como en la Convención sobre los derechos del niño y la niña o el Código de la niñez y la adolescencia, siento que este tipo de actos cometidos por los padres, todavía y hasta el momento no ha sido tipificado de forma expresa.

Cuando me refiero al propuesto delito de paternidad, maternidad o tutela responsable de forma autónoma o de forma compartida, hago referencia a los actos irresponsables que cometen algunos progenitores o tutores de los menores de edad que de forma consciente o no, exponen de manera explícita o implícita la seguridad y vida de los menores, de forma privada o pública.

Esto ocurre de forma muy diversa y ante los ojos de todos, no sólo de personas comunes y corrientes, sino frente aquellos funcionarios encargados de hace, cumplir la ley, analicemos algunos hechos concretos:
1. A pesar de que la Ley de Tránsito establece de manera clara la prohibición de trasladar menores en vehículos sin las medidas de seguridad correspondiente, ésta es una de las principales disposiciones que se violentan por parte de quienes conducen, sean estos padres, madres o tutores al cuido del menor en ese momento. De forma descarada llevan menores en los asientos delanteros de los vehículos, de pie y sólo apoyados en el tablero, quienes conducen pintan en su rostro una sonrisa igual a quienes se han ganado el premio de la lotería, muchos de nosotros los vemos con indiferencia, como si esto fuese algo normal, pero otros lo vemos como una inmensa irresponsabilidad por la cual deben ser duramente castigados. Ese hecho abominable de temeridad en el cuido de un menor no debe pasar desapercibido para las autoridades, igualmente lo cometen quienes llevan bebés sentados en asiento del chofer, los exhiben como si fueran animales raros y a los cuales no se tiene ningún aprecio o respeto por su vida, más que la estima del propio ser, la realidad es que los accidentes ocurren cuando menos los esperamos, por eso se llaman accidentes, lo único que podemos hacer es prevenirlos, esa es la única posibilidad que tenemos los seres humanos frente a los hechos imprevistos.


Entonces, como hechos imprevistos, igual a los dos casos anteriores y añadimos un tercero y es permitir que los niños no usen obligatoriamente las sillas especiales o el cinturón de seguridad durante la marcha del vehículo, son acciones temerarias, en el momento de un accidente automáticamente se pone en juego la vida del menor, son seres vulnerables y por ello serán los primeros en posibilidad de fallecer, sin duda alguna, con esa crudeza es que se debe abordar este problema, y sin esa duda, los responsables de esas muertes o lesiones son los padres, madres o tutores temerarios.

2. Las vacaciones son y deben ser un momento de esparcimiento de la familia, en ella debemos alejarnos de los problemas cotidianos y hacer amena la convivencia con los seres más queridos, debido al clima de Nicaragua y por las posibilidades económicas, nuestro pueblo gusta de visitar las playas, lagos, lagunas, ríos, posas, en fin, todos los lugares que nos puedan brindar humedad y posibilidad de darnos un buen chapuzón. Si bien es cierto que dejamos los problemas atrás, en ningún momento esto nos da la posibilidad de alejarnos de nuestras responsabilidades para con nuestros menores, si cumplimos con nuestras obligaciones en estos centros veraniegos, es casi imposible que un menor perezca ahogado, no me cabe la más mínima posibilidad de dejar solo a un niño frente al mar por la sola justificación de estar frente a una botella de licor o darnos una siesta para soñar y que al despertarnos lo haremos en una pesadilla de la cual no nos saldremos jamás.

¿A quién se le ocurre dejar a un niño solo en esas condiciones?, si no queremos hacernos cargos de menores, entonces no los llevemos a exponerlos frente al peligro de morir por inmersión involuntaria, es lógico que nadie quiere ahogarse a menos que sea un suicidio, en estos casos no cabe esta posibilidad, la responsabilidad por estos hechos trágicos es exclusivamente de los padres, madres o tutores que llevaron a estos niños al paseo, es duro decirlo, pero estoy convencido de que es así.

3. Muchas personas tienen armas de fuego en sus casas, por su trabajo o por su derecho a tenerla de forma legítima, pero tener un arma de fuego no es una simple tarea, conlleva una inmensa responsabilidad de resguardo que no cabe con la falacia de decir: ¡Mis chavalos no me tocan el arma, ya saben que es peligroso!, ésa es una soberana mentira que los hechos han demostrado, vemos en las noticias que niños se pegan un tiro por accidente, yo diría que por imprudencia de los dueños de estas armas, a ellos les corresponde mantenerlas fuera del alcance de los menores, estas personas son las únicas responsables.

Podría seguir mencionando más ejemplos, pero creo que los lectores han captado mi línea argumental, no necesito demostrar lo que estoy diciendo, éstos son hechos irrefutables y evidentes frente a todos los ciudadanos, lo que hace falta es hacer justicia a la memoria de todos esos menores que han fallecido por pura irresponsabilidad de aquellos que supuestamente deberían cuidarlos y al final lo que hacen o han hecho es exponerlos frente a la muerte injusta. Este delito debe incorporarse en el nuevo Código Penal y debe ser castigado de forma severa, es una iniciativa que debieron haber promovido los organismos defensores de los derechos de los niños, así como la propia Procuraduría de la Niñez y la Adolescencia. Es un delito que no existe, esto lo pruebo porque no conozco de casos en que la Fiscalía o cualquier ciudadano haya promovido el procesamiento penal de estos padres o tutores responsables de estos actos, creo que con la incorporación de esta figura, se hace gala a la protección efectiva de nuestros menores, que vinieron al mundo para vivir, no para morir por acciones que pueden ser prevenidas si hiciéramos uso de nuestra inteligencia humana.