Jorge Eduardo Arellano
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Universalmente el Derecho de Admisión se encuentra reconocido y en plena aplicación en todas las naciones del mundo. El mismo surge y está orientado principalmente a preservar la seguridad y tranquilidad de las personas en los establecimientos públicos y privados donde se ofertan espectáculos, actividades culturales, deportivas, juegos mecánicos, centros recreativos, entre otros, los cuales son buscados por el ciudadano para su sano esparcimiento.

La falta de información y debida reglamentación sobre el tema de Derecho de Admisión generan controversia con los Derechos Constitucionales. Estos roces son prácticamente inevitables. A diario en el mundo entero se generan conflictos de este tipo, en su mayoría causados por lo descrito anteriormente. Por lo tanto, para lograr una aplicación coherente y sin violentar los derechos de los ciudadanos, los dueños de establecimientos deben cumplir con la obligación de notificar sus necesidades y requerimientos a los usuarios, además de brindarles herramientas para acusar cualquier anormalidad o queja.

Los criterios de Derecho de Admisión se formulan y aplican en base a la costumbre, la norma general y los Decretos, hasta materializarse en Reglamentos surgidos por acuerdo entre los Gremios y la Autoridad competente, que generalmente es la Policía, Turismo y el Municipio.

Una vez establecido el marco legal, la aplicación de este Derecho de Admisión debe obligatoriamente exponerse en rótulos muy visibles en los accesos a esos locales u otros espacios, los cuales deben contener detalladamente los requisitos necesarios para acceder a cada local, según sean sus características y exigencias.

En un esfuerzo de aporte constructivo ante la polémica desatada en nuestro país en relación al Derecho de Admisión, me permito respetuosamente expresar:
T A lo inmediato el Gremio directamente aludido debe regirse estrictamente por un Reglamento General de Derecho de Admisión aprobado por el Ministerio de Turismo, Policía Nacional, Alcaldía y demás instancias.

T En consonancia con este Reglamento de Admisión, se debe implementar la colocación de rótulos visibles e iluminados particularmente en las entradas de los locales, donde se haga constancia de los requisitos para ingresar, así como también el valor de la entrada.

T El Gremio debe capacitar a su personal y en particular a quienes regulan el ingreso al local, lo mismo que debe garantizar la presencia de un supervisor que permanentemente asegure que se cumpla debidamente el Reglamento de Admisión y pueda auxiliarse con la Policía Nacional ante cualquier usuario que irrespete dicho Reglamento o viole las normas de comportamiento requeridas en el interior del local. Este supervisor dotado del debido criterio, cumple la función de asegurar el respeto de los Derechos Constitucionales en la aplicación del Reglamento de Admisión, bajo la premisa de que el ejercicio de la autoridad que faculta dicho Reglamento y el Principio de la Propiedad Privada, no justifican el abuso de poder por parte del personal del local en el desarrollo de sus funciones.

T Sugiero también, colocar un buzón para quejas y sugerencias por escrito, con un formulario sencillo que se elabore en presencia del Supervisor o el Administrador, el cual tendrá la función de recoger el reclamo especificando hora, fecha, identificación, entre otros; ya que es necesario documentar el supuesto atropello o lo que se considera una violación de Derechos para su inmediata atención.


Con esto dicho, tengo la firme convicción de que con el concurso fraterno de los empresarios, trabajadores, autoridades y de los ciudadanos en general, se logrará desarrollar espacios que permitan la distracción y esparcimiento sano que nuestro pueblo merece.

Para concluir agrego a la presente unas breves sugerencias que espero sean herramientas útiles para el propósito que se persigue.

Queda prohibida la entrada y/o permanencia en este local a toda persona que:
1. No posea la edad requerida.

2. Se encuentre en estado de embriaguez.

3. Porte cualquier objeto susceptible de causar daño a otras personas o bienes materiales en el interior del local.

4. Porte o consuma cualquier tipo de drogas o cualquier tipo de sustancias psicotrópicas.

5. Carezca de aseo personal.

6. Lleve indumentaria inadecuada con respecto a las exigencias de la empresa (tales como calzado y/o ropa deportiva, camisetas de tirantes o ropa en mal estado). En este aspecto, los dueños de cada negocio deberán establecer su código de vestimenta requerido, plasmándolo en el rótulo donde sea visible para todo el público.

7. Sea un alborotador o buscapleitos comprobado.

8. Provoque o incite cualquier desorden en la sala.

En conclusión, si el Derecho de Admisión se divulga, se acepta por todos y es aplicado con objetividad, no puede ni debe vulnerar el principio de igualdad constitucional.


*El autor es Abogado y Notario Público.