Lesli Nicaragua
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Cada domingo, desde hace un año, 23 profesionales de distintas carreras (derecho, comunicación, español y traducción) nos hemos reunidos casi devocionalmente en una de las aulas de la UNAN-Managua para recibir las clases de la maestría en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ELE). Idea, sueño y proyecto de Iván Sandino, joven maestro y doctor en esta especialidad por la Universidad de Alcalá de Henares.

La novedad radica en ser la primera edición y en un área de trabajo muy explorada y con grandes réditos para países centroamericanos que desde hace años tienen incluso institutos y estudios de posgrados en ELE. Y consciente de eso y del enorme auge del país en turismo (2 millones de turistas extranjeros),  el maestro Sandino propuso la creación de esta maestría para dar un estatus verdaderamente académico a la enseñanza del español para extranjeros.

Pues es de conocimiento que en ciudades tan visitadas por extranjeros, por su cualidades únicas y atractivas para el turista,  como Granada, San Juan del Sur y León, existen pequeñas escuelas que ofrecen a estos clases de español, pero lamentablemente desde lo rudimentario del empirismo. Lo que abre una doble vertiente negativa y positiva en la enseñanza.

En sentido válido, estas escuelas aportan y subsanan este vacío que hace 50 años se previó en Europa (no solo en España se enseña ELE, Francia, Inglaterra, Alemania, Suecia tienen grandes institutos dedicado a ello). Esto es plausible, pero solo desde la existencia su práctica. La cara gris de esta moneda es que los maestros que imparten clases en estas pequeñísimas instituciones no cuentan con dos elementos indispensables para hacerlo eficazmente: un currículo y los estudios específicos.

Porque hay una tremenda diferencia en enseñar español a los hablantes nativos (lengua materna) y a los extranjeros.

Ello radica en distintas didácticas, rediseñar el repertorio sociocultural, que incluye un cambio casi cerebral, aplicar la lingüística en este sentido, diseñar manuales específicos en niveles, edades y registros. Por lo que obviamente se necesita de docentes cualificados en estas áreas, para facilitar a los discentes cada una de  estas herramientas científicas-académicas.

Por esta razón, el ingente maestro Sandino, con la perspicacia que lo caracteriza, hizo convenios y estrechó lazos con instituciones mundialmente conocidas y universidades de varios países (Cuba, Costa Rica,  Chile y Noruega), y consiguió que doctores de estas academias, así como de nuestro país, impartieran sus disciplinas en la maestría.

Lo que con muchas ansias y deseos de aprendizajes científicos los 23 estudiantes (incluyendo dos jovencitos de 22 años, 15 adultos de 30 y algunos maestros ya maduros) nos disponemos cada domingo a aprender, construir y destacar en esta área que ha sido poco y mal aprovechada, pero que dentro de un año dará los frutos esperados: dotar a Nicaragua de sus primeros verdaderos maestros en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera. Todo gracias a que un día, al joven profesor Iván Sandino, pensó en replicar sus conocimientos, pero más allá de las aulas de clase convencionales y de pregrado, ideó crear esta maestría.         

* Periodista y escritor
leslinicaragua@yahoo.com