Eddy Zepeda
  • Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Existe en marcha un proyecto de investigación en EE. UU. denominado brain, que traducido significa cerebro. Intentando escrudiñar dentro de la estructura generadora de ideas, pensamientos, sentimientos y la posterior ejecución de impulsos y acciones, se encuentra en marcha dicho proyecto en centros de investigación de ese país (quizá el mayor sesgo de inicio, por la posible manipulación de resultados y conclusiones), buscando la causa y posible solución de tantas enfermedades neurológicas y psiquiátricas, o quizá buscando entender el porqué del comportamientos y conductas alteradas que se presentan con tanta frecuencia y afectan la salud integral de muchas personas. El estrés postraumático, entre ellas, ante tantas masacres recientes de parte de soldados afectados y no tratados adecuadamente.

Quizá buscando conocer o atenuar comportamientos no acordes con determinados intereses de grupos de poder, que muy seguramente sea así, por la evidencia observada en muchos años. La percepción selectiva o subjetiva de los fenómenos o sucesos que pasan cada día. Tal vez sea posible conocer científicamente qué región cerebral está vinculada a nuestra capacidad de percibir tales complejidades, o sin son parte de megaprocesos complejos, que vinculan lo generado dentro de la estructura pensante más los estímulos que del exterior inciden en su proceso final. El tiempo lo dirá.

Existen momentos o circunstancias en las que no percibimos o lo hacemos de diferente forma entre grupos que tenemos diferentes condiciones o formas de vida. Para muestra de casos nos permitiremos señalar dos expresiones distintas y antagónicas de hechos recientes. Uno nacional y otro internacional.

La discusión sobre el problema educativo que no permite vincular los diferentes subsistemas, la falta de calidad de los contenidos y procesos y la manipulación de los marcos conceptuales que orientan a una visión alienante y sometida del estudiante (previendo de caer en el riesgo de seguir formando servidumbre calificada para usufructo de corporaciones privadas) por un lado (sostenida por un sector), y la reorientación liberadora del proceso, donde los educandos aporten desde su perspectiva y realidad cómo debe orientarse el proceso de formación de los futuros técnicos y profesionales de cara a lograr un verdadero proceso de cambio propositivo, inclusivo, lejos de ser elitista y garantizador del ‘establishment’ de grupos selectivos, de oligarquías.

Cada sector vinculado en la discusión manifiesta sus argumentos, sostenidos por sus intereses creados. El beneficiario directo, la ciudadanía, el aportador de los recursos, queda al margen de las discusiones y las tomas de decisiones. Los sabios piensan y deciden, los demás acatan y deben callar. Cuestión de la democracia y de otras formas de gobernar.

El otro caso en cuestión: la partida de un líder que definió un antes y un después en la historia del mundo, sobre todo en Latinoamérica: Fidel. Las cadenas noticiosas y redes sociales antagonizan en sus informaciones. Por un lado luto, dolor y tristeza. En el otro alegrías, aplausos. Percepción selectiva del suceso, término de la neurociencia, que no termina de explicar porque no lo conoce, el porqué de tales contradicciones.

La especie humana se debate entre si seguir existiendo o si apuesta a la extinción: la industria de la guerra, del narcotráfico, de la trata de personas o prostitución, del lucro obsceno con la industria farmacéutica y medica dirigida por una nueva especie de mafia de bata blanca, o en la búsqueda del bien común, la paz, la erradicación del hambre, el control de epidemias y la coexistencia pacífica.

Esperemos que la decisión final no sea la que genera más utilidades para unos pocos, pues el mundo seguiría igual: ‘patas arriba’, como lo dijera el gran escritor uruguayo E. Galeano.

Salomónicamente, basado en la leyenda de siglos anteriores, e intentando consensuar todas las voces, sería oportuno reunir todas las ideas que tengan intereses sanos, para identificar y diseñar planes de largo plazo, viables, participativos, transparentes y cohesionarlos para empezar a buscar juntos un objetivo sostenible y perdurable: La calidad de vida y dignificación de todos los ciudadanos, o al menos la mayoría.

¡Salud para todos!

* Medico.