Eddy Zepeda
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los avances de la ciencia permiten curar cada vez más y no simplemente mejorar o aliviar. Sin embargo, todavía persisten algunos procesos físicos, sensoriales, funcionales o mentales en los cuales la medicina solamente tiene efectos paliativos, intentando garantizar la mayor calidad de vida posible, al paciente y su entorno familiar. Un ejemplo dramático seria el VIH-sida, pandemia que está pronta a ser derrotada al conocerse de casos ya curados y también de la vacuna para prevenir dicha enfermedad.

Nos encontramos sí ante el dilema de la salud para curar o para hacer crónicos los procesos, generadores de ganancias. Decidir cuál opción tomar es asunto ético, más que económico.

Esperemos que el beneficio al final sea para la mayoría de la población, como una cuestión de verdadero Derecho Humano. Mientras eso llegue, es urgente y necesario hacer algo por aquellos que son portadores de enfermedades incapacitantes o incurables, cuyo manejo terapéutico actual permite solamente estabilizarlas o mantenerlas bajo control, como las llamadas Crónicas (hipertensión arterial, asma, artritis, epilepsia, diabetes, procesos demenciales como Alzheimer, etc.).

Nos referimos a la denominada Estrategia de Terapias NO farmacológicas (TNF), es decir, las  NO relacionadas a medicamentos, sino más bien a alternativas que permitan complementar los niveles de control necesarios para realizar las actividades de la vida diaria sin mayores limitaciones.

Dos modalidades de bajo costo y fácil aplicación en cualquiera de los niveles de atención son: Los Grupos de Ayuda Mutua (GAM) y Las Casas de Día (Casas de Reposo u Hospital de Día), de mucha utilidad en cualquier territorio, urbano o rural. Ambas persiguen atender de manera integral a todo el universo involucrado: pacientes, familiares, cuidadores y comunidad. Benefician a grupos etáreos desde la niñez hasta la tercera edad, siendo incluyentes. Aplica para manejo de enfermedades físicas, motoras, sensoriales y mentales. Quizás el modelo más conocido en Nicaragua sea el de RBC o Rehabilitación con Base en la comunidad usado en población discapacitada infantil. Son modelos análogos, pero en diferentes grupos metas o de patologías.

Es importante definir el momento en que se hace necesario complementar el cuidado médico con las TNF durante la evolución de la enfermedad. En la mayoría de casos deben ser iniciadas desde el diagnóstico, para retrasar la progresión de las mismas, y en otros (Como en procesos neurodegenerativos o demenciales), ante la aparición de los llamados Sicopsi (Síntomas Conductuales y Psicológicos), que pueden ser muy limitantes para el paciente y molestos o generadores de estrés para los familiares y cuidadores, obligando a buscar ayuda calificada en instituciones o albergues (Asilos, Clínicas mentales), o contratando personal entrenado. Cualquier decisión implica costos altos, difícil de mantener para la mayoría de  la población.

Es en esta situación que se hace casi imprescindible el desarrollo de la Estrategia de Grupos de Ayuda Mutua y Casas de Día para lograr una atención integral de calidad, humanizada y sobre todo de dignificación de los pacientes. Garantizar atención diurna de lunes a viernes, con atención que incluya control médico especializado-calificado, de enfermería, medicación para las comorbilidades, fisioterapia, terapia vocacional, musicoterapia, meditación, terapias alternativas, entre otras garantizará calidad de vida y prevención de discapacidades. El complemento a dicha estrategia, siendo parte de la misma, lo constituyen los Grupos de Ayuda Mutua (GAM), que permitirían el monitoreo y seguimiento en sus lugares de residencia, vinculando a su comunidad en la medida de las posibilidades. Reuniones mensuales o bimensuales de intercambio de experiencias e información, monitoreadas por personal capacitado de instituciones de salud (pública o privada) que fortalezcan aspectos educativos y de fomento de salud. Todo con el objetivo de elevar las capacidades de respuesta del propio paciente, de su familia y entorno social.

Es momento de priorizar lo urgente, lo necesario, lo viable y lo que debe esperar. Iniciemos el ensayo-error ahora. Tenemos tiempo.

Salud para todos.

* Médico.