José Márquez Ceas
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El último rescate bancario estatal del año probablemente sea el que aprobó el 21 de diciembre de 2016 el gobierno italiano por 20,000 millones de euros, para salvar los ahorros que los depositantes mantienen en varios bancos italianos, y de ese modo evitar una crisis en el sistema bancario y una crisis política más amplia en el gobierno. 

Solamente el banco Monte dei Paschi di Siena (MPS), el banco más antiguo del mundo (fundado en el año 1472) y el tercero de la banca italiana, necesita 5,000 millones de euros para aumentar su capital, ya que no pudo obtener ese monto de los inversores privados con los que venía negociando, por lo cual tendrá que ser rescatado y a la vez nacionalizado. 

El importe del rescate será cargado al presupuesto estatal del año 2017 y aumentará la deuda pública italiana que ya había alcanzado un poco más de 132% del PIB a finales del 2015. El rescate podría generar pérdidas a los accionistas, tenedores de bonos de la entidad rescatada, e inclusive a los clientes con depósitos mayores de 100,000 euros, el techo máximo por depositante que cubre el Fondo de Garantía a los Depósitos.

La preocupación sobre el MPS se acentuó desde finales de julio de 2016 cuando la Autoridad Bancaria Europea (EBA) publicó las pruebas de estrés de 51 entidades europeas. La atención estaba centrada en la situación de los bancos alemanes Deutsche Bank y  Commerzbank, que sin embargo superaron el test con una calificación de 7.8% y 7.4% respectivamente, y de cinco bancos italianos, entre ellos el MPS, que fue el banco que peor nota sacó  de todas las entidades examinadas, con una ratio de capital negativo del -2.44%.

La explicación de por qué el MPS está al borde de la quiebra es sencilla: fundamentalmente se debe al otorgamiento de créditos sin suficientes garantías que después no pudieron ser pagados al quebrar muchas empresas cuando explotó la crisis financiera y económica global en 2007-2008. 

Otro elemento explicativo de la crisis del MPS es que los créditos se dieron a manos llenas sin los análisis técnicos de rigor, simplemente por clientelismo y amiguismo, cayendo continuamente en conflicto de intereses. Por ejemplo, el balance del 2002 del MPS muestra que los créditos a favor de administradores del banco o de sus empresas y sociedades (créditos a partes relacionadas) totalizaban 2,700 millones de euros.

*MBA-Economista