Carlos Andrés Pastrán Morales
  •   Managua, Nicaragua  |
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¿Cuántas veces hemos visto por la calle personas quemando basura o quemando monte? Cientos de veces hemos pasado por cauces llenos de bolsas, botellas y demás. Callejones,  andenes, bulevares que parecen destinos de desechos. El humo por todas las calles siendo inhalado y quizás pocas personas con conciencia de lo que pasa actualmente.

La persona misma es la causante de su sufrimiento, un día hacemos algo y pronto el efecto no solo repercute en nosotros, sino en los demás también. Y este es el caso, muchas personas con capacidad de pensar se toman la molestia de quemar basura o quemar monte, siendo esta una actividad que no trae beneficio alguno, provoca contaminación en el aire, monóxido y dióxido de carbono que es totalmente perjudicial, son ciertos gases de efecto invernadero. Pero después estas mismas personas se quejan de los efectos, sin saber que ellos mismos lo causaron.

Se quejan del calor, de las enfermedades, del cambio climático, la afectación en la producción agrícola. Es una cadena de efectos negativos que son provocados por la quema de basura, hidrocarburos, los gases de escape de los carros, incendios, industrias y muchas más actividades causantes de estos problemas.

Muchos esfuerzos se han hecho por parte de expertos, profesores, directores y comunicadores para dar a conocer los grandes prejuicios que trae la contaminación de los desechos sólidos. Exposiciones, tareas, trabajos, clases, anuncios, de todo para que la población sepa que no debe de contaminar, ni tirar la basura en las calles, pero es de las cosas que más se acostumbra ver en el país. Toneladas de basura regadas por las calles y aumentando más la cantidad.

Y así, la misma gente que quema la basura y la que la tira, se queja igual de las enfermedades que este problema trae consigo, del dengue, del zika, del chikungunya, de los problemas en la piel, las enfermedades de las moscas y mosquitos. Se quejan del hedor, de la putrefacción.

Dicen que nadie hace nada por ello, que el Gobierno, la Alcaldía y las autoridades no toman medidas, cuando ellos mismos son los causantes de la desgracia.

Además, estos desechos sólidos pueden contaminar aguas superficiales y subterráneas. Un ejemplo claro de esto es la laguna de Nejapa, que a causa de la contaminación ha venido reduciendo su tamaño aceleradamente, que se le estimaron unos cinco años de vida más para que desaparezca. Es lamentable que a pocos les preocupe, los demás son indiferentes.

Poco a poco las cosas irán empeorando si las personas, todos, nosotros, no tomamos conciencia y nos damos cuenta de la realidad de los hechos.

Las bellezas naturales, la salud humana, el agua y el aire irán degradándose. Todo a causa del mismo ser humano y su falta de conciencia.

Es mejor tomar medidas ahora que tratar de remediar los errores cuando estén en peores condiciones. Eso es lo que siempre se quiso, pero las personas tampoco quieren entender ni actuar, los consume su conformismo y pereza, cuando afuera el mundo se cae a pedazos.

Actuar y menos hablar, no contaminar y más reciclar, más salud y más conciencia, es lo que en realidad se necesita.

Ojalá lo logremos, porque nosotros mismos estamos deteriorando nuestro entorno y acabando con el país.