Bayardo Altamirano
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La reina Silvia de Suecia ha señalado en un documental que la residencia de la familia real en Estocolmo tiene una presencia paranormal, según el diario local ‘Expressen’.

En el documental, que se pasará en el canal local CTV, la reina sueca ha confesado que en el palacio de Drottningholm, construido en el siglo XVII, existen “pequeños amigos, fantasmas”.

Yo la creía más seria y menos mentirosa, mi reina, lo mismo que a la Cristina, su cuñada.  De todas maneras Wikileaks tomará cartas en este juego. Si sale mano pachona se lo vamos a comunicar al rey Carlos Gustavo. Aunque a lo mejor es puro mercadeo turístico.

Según la monarca, dicho sin doble sentido, “todos los gnomos son muy simpáticos y varoniles, pero a veces una siente que “no está completamente sola”. Ha calificado el hecho de “muy fascinante”, pero apuntando que “una no se asusta”.

Por su parte la princesa Cristina, hermana del rey, Carlos Gustavo XVI, ha apoyado la información sobre los fantasmas en palacio, que forma parte de la lista de los Patrimonios de la Humanidad de la Unesco.

“Hay mucha energía en esta casa”, ha apuntado, añadiendo que “las energías permanecen” en todos los edificios antiguos “que alojaron gente durante siglos”.

Por si le interesa, el costo del alojamiento, desayuno incluido, es de 1,500 coronas. La promoción es un almuerzo con los duendes y un enano cabezón traído de León.

Edwin Obando que hizo el doctorado en sueco, dice que es cierto que a él cuándo se desvelaba estudiando le salía una plebeya desnuda, sumamente atrevida. Pero se conservó impoluto. No pecó.

Escribo esto porque el Instituto de Turismo debe inventar algo parecido, pero más contundente. Carretas Naguas, con Mocuanas y Cadejos. Verán cómo se aparecen cientos de curiosos con dólares que deben ser desplumados.