Jorge Isaac Bautista Lara
  • Managua, Nicaragua |
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Ante una realidad existente en Nicaragua, por el embarazo temprano de adolescentes (realidad que no es reciente), que hace necesaria la intervención de familia, sociedad y Estado; y ante el poco conocimiento de la sexualidad en los jóvenes (algo que al observar redes, películas, TV, publicidad e información a disponibilidad, es cuestionable a como lo también deformante). Que no es otra cosa que constatar la falta de inversión suficiente (institucionalizada) para una educación sistemática, responsable, profesional, multidisciplinario, dosificada, con un contenido de valores y principios. Para implementarse a nivel del territorio en todos los niveles educativos. Han surgido, en ese vacío, algunas ONG financiadas por capital y gobiernos extranjeros, que bajo la bandera de “salvadores”, entendedores del problema, y poseedoras de “la verdad”; publicitan videos, panfletos, seminarios en hoteles, etc. En franca campaña “educativa”. Utilizando en su vocabulario palabras claves, lubricadas, que garantizan el penetrar con facilidad en el lenguaje juvenil, inoculando la “verdad” liberadora. Palabras como: “cambio de cultura”, “tabú”, “viejos sistemas”, ”acceso a información” “información de calidad”, “salud reproductiva”, ”orientación sexual”, “embarazo de adolescentes”, “libertad de género”, “derechos de los adolescentes”, “libertad sexual”, “orientación”, “descubrir tu sexualidad”, “ verdadera identidad”, etc. Y en esa “orientación” invitan al joven a definirse en un menú de orientaciones sexuales: hombre, mujer, gay, tercer género, lesbiana, bisexual, heterosexual, intersexual, transgénero, etc. Como si se tratara una comida de restaurante donde te sirven a la carta; para solicitar el sexo que les acompañara el resto de vida. Pero detrás de estos mensajes existe otra verdad, que subyace: la caza de la juventud. Y es así como citamos, textual, las frases que se están imprimiendo, inoculando, y entregando en nuestros colegios y universidades, por estas ONG a través de otros jóvenes; en las que se les “aconseja” e “informa” de sus Derechos sexuales y Reproductivos.

Dicen así: “Tienes derecho a que te den condones y la píldora del día siguiente en los centros de salud, sin que te exijan un permiso de tus padres”. En otra de sus partes: “podés vivir cualquier experiencia sexual o erótica que te dé la gana… Nadie puede inducirte al remordimiento solo porque te gusta hacer “cochinadas” en la cama”…” Si tu mamá es de las que esculcan en los cajones para ver si te encuentra condones o monte, entonces debes saber que tus espacios y pertenencias son parte de tu identidad y privacidad. Lo mismo aplica en el caso de que te coja hojeando las revistas porno que guardas debajo del colchón o acariciando la tanga de tu exnovia que escondes al fondo del cajón de los calcetines.” O frases que “aclaran” los derechos y dan asesoría (¿?) “3.-Puedo manifestar públicamente mis afectos: ¿Por qué si tu vecina puede andar por la calle chacobeando a su miniperro, vos no podés abrazar y chacobear a tu pareja en un parque? ¿Solo porque los dos son hombres? ¿O las dos son mujeres?...”. Todo ello “asesora” al joven sobre cómo hacer y vivir el sexo, y que tal actividad “deje de ser tabú” (¿?).

Si la juventud toma estos consejos, a como algunos lo están haciendo, es fácil de adivinar cuál será el resultado de una vida con esa liberalidad a la vuelta de diez años de estos adolescentes, nuestros hijos. Tres ángulos pueden descubrirse en esto: no tienen ninguna propuesta de valores de ningun tipo; proponen una libertad sexual a un nivel de instintivo y no de razonamiento; y el tercero es que claman y aconsejan el desvincularse de los padres al máximo.

Es decir, es una búsqueda del aislamiento del joven. ¿Por qué quieren aislar a nuestros hijos? Algunos resultados se están observando de manera lastimosa y silenciosa; y es que ante el vacío que provoca en los jóvenes el resultado de este hacer desenfrenado al experimentarlo, al final algunos se han suicidado. Para esta ONG es el sexo por el sexo, sin otra lógica. Es una cucharada de medicamento con veneno puro. Queda pensar una cosa ¿Si esos consejos sexuales son tan buenos, entonces seguramente los directivos de estas ONG se los están dando a sus propios hijos?

La respuesta es no. Entonces ¿por qué se los dan a hijos ajenos? ¿Sustituirán ustedes el amor y consejos de los padres? Proponen ante un mal real, uno peor. Ante lo cual no pueden, ni deben, permanecer los padres es espera paciente de los resultados. Es una alerta de lo que pasa, y se permite, en algunos colegios y universidades. Y ante esto la única frase que cabe es lo que ha dicho Erasmo “No navega mal quien pasa a igual distancia de dos males diferentes”, es decir: los embarazos tempranos y estas ONG.