José Márquez Ceas
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En junio de 2015, la policía brasileña, que investigaba una acusación de corrupción de la petrolera estatal Petrobras, arrestó, en São Paulo, a Marcelo Odebrecht, uno de los empresarios más poderosos de Brasil y presidente de la mayor constructora de América Latina. 

La empresa Odebrecht ejecutó sobornos en 12 países de Latinoamérica y África, incluyendo Argentina, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Panamá, Guatemala y México, para conseguir contratos importantes. Las implicaciones de estos sobornos son de tal calibre que podrían derribar presidencias o hacer caer gobiernos en toda la región.

La empresa aceptó colaborar con las investigaciones de corrupción y pagar la mayor multa impuesta por un juez federal de Nueva York, EE.UU., a una firma. La multa era de 3,500 millones de dólares, pero finalmente se redujo a 2,600 millones. Al pagar esta multa, la empresa dejaría de estar proscrita y volvería a poder concursar en nuevas obras públicas, su principal fuente de ingresos. 

Los fraudes por "mala praxis bancaria y empresarial" lamentablemente se zanjan con multas que muchas grandes empresas alrededor del mundo consideran parte de los costes "normales" de su actividad. Esta modalidad monopólica/oligopólica de hacer negocios acentúa los desequilibrios económicos-financieros, pero es una práctica que está cambiando, ya que los fiscales vienen usando técnicas propias de la lucha contra el crimen organizado en la persecución de los "delitos de cuello blanco", que ha permitido enjuiciar a los responsables directos y lograr penas de prisión. Desafortunadamente, en el caso Odebrecht no parece posible un enjuiciamento a los responsables.

Otros casos de fraudes internacionales incluyen la manipulación de la tasa Libor, cometida en 2007-2009, por un cártel de seis bancos —Deustch Bank, Societé Génerale, Royal Bank of Scotland, las estadounidenses JPMorgan y Citigroup, y la firma británica de corretaje RP Martin—. Algunos consideran que este es el mayor fraude bancario del siglo. La Comisión Europea (CE) multó a esos bancos con 1,700 millones de euros.

La CE también multó, en diciembre 2016, con 485 millones de euros, a los bancos HSBC, JPMorgan, Chase y Crédit Agricole, por participar en un cártel que manipulaba el tipo de interés interbancario Euribor para productos derivados. 

Tras la manipulación del Euribor y Líbor el Grupo G-20 ha pedido al Financial Stabilility Board (FBS) una reforma que pueda garantizar la solidez y fiabilidad de estos índices.

MBA, economista.