Jorge Eduardo Arellano
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Un aporte a la Historia de las Mentalidades en Nicaragua constituye la nueva investigación ultimada por la máster Ligia Madrigal Mendieta (Managua, 1965). Amiga incondicional, Ligia ha sido miembro directivo de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, a la que ha infundido dinamismo desde su ingreso a ella el 20 de septiembre de 1999. Entonces tuve el privilegio de referirme a su ostensible vocación historiográfica en estas líneas: “Es licenciada en Ciencias de la Educación, especialidad de Historia de la UNAN (1988) y, desde 1995, coordinadora del Área de Historia de América de la misma universidad; ha participado en congresos nacionales e internacionales y elaborado novedosas monografías (“El carácter clasista de las constituciones de Nicaragua” y “El proceso de urbanización del indio en Nicaragua”, por citar dos). Su tesis de máster en historia de la UCA, recientemente editada por el CIEETS, se titula La evolución de las ideas / El caso de los protestantes en Nicaragua: 1857-1925 (RAGHN, núms. 46-
47, 2000, p. 328)”.

Desde entonces se ha entregado a la docencia universitaria y a la conducción de la misma, a desarrollar su interés archivístico. No en vano contribuyó a la creación, con su mentora Mercedes Mauleón, del Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Managua y ha coordinado durante años la Guía de todos los archivos nacionales para un proyecto financiado por el Ministerio de Cultura de España.

Precisamente, en Madrid fue coautora en la obra Ruptura y reconciliación / España y el reconocimiento de las independencias latinoamericanas (2012). Además ha colaborado en los volúmenes Nicaraguas Ideas / Siglo XX (Santiago de Chile, 2005) y Nicaragua: de Océano a Océano / Cinco semblanzas de Squier (también de 2005); es autora de varios libros de texto sobre historia de América y Nicaragua, como también coautora de otras tantas monografías sobre departamentos y regiones del país.

Entre sus investigaciones, figuran ocho publicadas en la Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua: “Oralidad y pertenencia cultural en pueblos aborígenes: el caso de los nicaraos y chorotegas”; “Delimitación territorial de Nicaragua: el papel de las reducciones indígenas”; “Iglesia y cambio social en la Nicaragua colonial y decimonónica”, “Elementos para una historia de la vida cotidiana en Nicaragua”; “Surgimiento de la historia patria en el siglo XIX”; “La importancia de los diarios personales en la investigación histórica de Nicaragua”; “El régimen de Somoza García y la cultura del paternalismo” y “Apuntes para un estudio de la educación informal en los años 60”.

Pero la especialidad de Ligia es la Historia de las Mentalidades y así lo demuestra de nuevo al exponer en El Cielo y el Infierno / La construcción histórica de la muerte en el pensamiento nicaragüense estudiando dicho tema ––la evolución de las ideas sobre la muerte, el más allá y los cultos funerarios–– en nuestras culturas aborígenes u originarias, durante la dominación española y posteriormente en nuestros días marcados por el laicismo. Desde luego, aprovecha la excepcional fuente del fraile mercedario Francisco de Bobadilla (su pesquisa antropológica de 1528) inserta por González Fernández de Oviedo a su Historia General y Natural de las Indias. Sustentada en ellas, Ligia indaga “el plan de vida” y la percepción de la muerte entre los Nicaraguas. Igualmente, citando a varios autores ingleses, puntualiza la correspondiente a las sociedades indígenas del Caribe.

Las imágenes y símbolos de los conquistadores, el sincretismo de la muerte en el imaginario colonial, el profuso santoral del catolicismo y los testamentos previsores del siglo XVII, más las ilustradas oraciones fúnebres del XVIII, son analizadas ampliamente. Del siglo XIX no se le escapan a la autora los numerosos impresos necrológicos en verso y prosa que postulaban “la muerte útil”. Y en cuanto al siglo XX, señala “la muerte laica, alejada de los preceptos religiosos y unida a la posibilidad de conquistar la felicidad en este mundo y no en el más allá”.

Finalmente, un anexo documental muy variado e interesante ilustra las premisas de Madrigal Mendieta sobre cada período histórico. En fin, recurriendo a expertos teóricos en la disciplina (Phillipe Ariès, Jean Delameau y Michael Vouvelle), este reflexivo esfuerzo, de larga duración e interés universal merece ser divulgado. Sin duda, enriquece el acervo bibliográfico de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua y contribuye sustancialmente al conocimiento de una temática no acometida antes por nuestros historiadores.