Augusto Zamora R.*
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Pasando el tiempo, los mestizos se hicieron un grupo cada vez más numeroso, hasta conformar, en buena parte de las provincias americanas, la mayor parte de población.

Los mestizos ocuparon los puestos medios de la Administración, Policía, milicia. Fueron la espina dorsal del sistema colonial. Un sistema que permitió tres siglos de paz, hecho notorio y poco destacado. Quizás porque la independencia abrió dos siglos de guerras.

Cuando atacaban piratas o ingleses, se levantaban milicias para enfrentar la amenaza. Ejércitos milicianos rechazaron las invasiones inglesas de Cuba a Buenos Aires.

Una eficaz marina mercante unía virreinatos y capitanías, permitiendo que los productos llegaran de un extremo a otro de aquella inmensa región y también a Europa y Asia.

El siglo XVIII fue de prosperidad, quizás la mayor de nuestra historia. Siglo, igualmente, de grandes construcciones. Catedrales, universidades, edificios públicos. Parte relevante de esas construcciones y ciudades son hoy patrimonio de la humanidad.

Y de grandes expediciones científicas, como la de Humboldt, que recorrió las provincias americanas y publicó, años después, el mayor estudio científico de ellas.

No ha vuelto a conocer nuestra región expediciones científicas de aquellas magnitudes. Tampoco se ha vuelto a ver un periodo de paz tan prolongado en el tiempo.

El ‘veto’ existente sobre el extenso periodo colonial (el mayor de la historia conocida) ha impedido valorar en su justa medida lo que fue, lo que dio, lo que dejó.

Esto es una invitación a empezar.az.sinveniracuento@gmail.com