Gustavo-Adolfo Vargas *
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Theresa May ha centrado el discurso de la reina Isabel II, quien en un acto solemne dio lectura a las prioridades legislativas del Ejecutivo, enunciando la legislación necesaria para completar la salida del Reino Unido de la Unión Europea. La primera ministra no tiene garantías de apoyo a su Gobierno en minoría, por eso evita los temas más polémicos de la campaña en su programa legislativo.  

Su salida es un proceso en el que el Gobierno buscará el consenso más amplio posible. Pero no ha ofrecido mayor concreción acerca de qué tipo de Brexit perseguirá en las negociaciones, después que la reciente pérdida electoral haya cuestionado su estrategia de una ruptura radical con los Veintisiete.

El documento leído por la reina, en la apertura oficial del curso parlamentario, esquiva los asuntos que se demostraron más impopulares en la reciente campaña; en un signo de extrema debilidad en que se encuentra la primera ministra. Los convocantes anunciaron en Facebook su intención de derrocar al Gobierno.

May llegó al discurso, sin lograr cerrar un acuerdo con los unionistas norirlandeses del DUP, que le garantice el apoyo a su Ejecutivo en minoría. Los 10 escaños del DUP son necesarios para May, que se quedó sin la mayoría absoluta en las elecciones del pasado 8 de junio, advirtiendo que las negociaciones no avanzan como esperaba y que su apoyo no debe darse por hecho.

Al resistirse a garantizar formalmente su apoyo, DUP, con el que May empezó las negociaciones hace diez días, deja en evidencia la debilidad de ella, añadiendo aún más presión a la primera ministra. 

El programa del Gobierno que la reina leyó ante el Parlamento se votará a finales de la próxima semana. En esta ocasión, por decisión de la primera ministra para poder sacar adelante la exigente agenda legislativa del Brexit.

En el texto se mencionaban ocho piezas de legislación que serán necesarias para la salida de la Unión Europea: la macroley que derogará el acta de adhesión al club y que incorporará toda la legislación europea al ordenamiento jurídico nacional, además de leyes sobre aduanas, agricultura, comercio, inmigración, pesca, seguridad nuclear y sanciones internacionales.

El colosal reto al que se enfrenta May es sacar adelante esas complicadísimas piezas de legislación con la frágil mayoría parlamentaria que la arropa desde las recientes elecciones, en las que perdió la mayoría absoluta. 

Una jornada de movilización ha sido convocada ante el Parlamento, coincidiendo con el discurso de la reina, precisamente para protestar contra la gestión del Gobierno, en la tragedia del incendio de la torre de Grenfell. Por lo que el texto confirma que el Gobierno abrirá una investigación pública sobre ese incendio donde murieron al menos 79 personas, para así aclarar las causas, y asegurar que las lecciones son aprendidas.

La tragedia en la torre Grenfell se convirtió en un símbolo de las desigualdades del país, que muchos atribuyen a la política de recortes de los últimos gobiernos conservadores. 

De acuerdo con dos rotativos conservadores (The Sunday Times y The Sunday Telegraph), May dispone de poco tiempo para salvar su liderazgo, dependiendo de las negociaciones con Bruselas, y si es que llega a un acuerdo de apoyo y confianza con el Partido Unionista Democrático (DUP).

La estructura política del Reino Unido es bicameral y parlamentaria. En una elección general, se votará por su representante local, con el candidato de mayor número de votos ganadores para sentarse en la Cámara de los Comunes. El partido que obtenga más asientos formará gobierno, y su líder se convertirá en el primer ministro del país. 

Si un partido gana más de la mitad de 650 escaños en la Cámara de los Comunes, tendrán un gobierno mayoritario, permitiéndole legislar y contar con el apoyo de otros partidos. Si el partido con más asientos no logra ganar 326 o más, su posición será minoritaria y tendrá que buscar apoyo por otro lado para las leyes propuestas o formar un gobierno de coalición.

El partido con más asientos formará gobierno, y el líder de ese partido se convertirá en el primer ministro del país. Las elecciones en el Reino Unido se realizaron el 8 de junio. 

* Diplomático, jurista y politólogo.